Dos estudios de arquitectos marplatenses, PAAAR y IOR, obtuvieron el primer premio en el Concurso Nacional de Anteproyectos Casa de la Militancia, convocado para llevar a cabo la puesta en valor del ex Pabellón “Delta” de la ESMA. La obra que, según se estima, costará entre 13 y 15 millones pesos, pretende cambiarle el “espíritu” a un lugar simbólico de la última dictadura cívico – militar.
DE SÍMBOLO DE LA DICTADURA A LUGAR DE ENCUENTRO En noviembre de 2011, el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, la Agrupación HIJOS y el Colegio de Arquitectura de la provincia de Buenos Aires firmaron un convenio de cooperación para llevar adelante la puesta en valor de un predio ubicado en el Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos (ex ESMA), en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A partir de este acuerdo, lanzaron un concurso auspiciado por la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA) y organizado por la Sociedad Central de Arquitectos (SCA), el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires (CAPBA), la Agrupación HIJOS Regional Capital Federal y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación; a través del cual se convocó a arquitectos de todo el país a presentar sus proyectos de remodelación del edificio. Bajo el nombre pabellón “Delta”, el predio fue utilizado durante la dictadura cívico – militar para secuestrar, torturar y asesinar a toda una generación de argentinos. Ahora, a raíz de esta iniciativa, el espacio pasó a denominarse “Casa de la Militancia” y fue asignado a HIJOS. El concurso cerró a principios de marzo de este año y el último 21 de marzo se conocieron los ganadores. El primer premio, de 80 mil pesos, fue para los estudios de Mar del Plata PAAAR y IOR, que participaron en forma conjunta. Los autores del proyecto fueron las arquitectas Florencia Silva y Natalia Orellano Ricchetti y los arquitectos Leonardo Jáuregui, Leandro Zapata, Marcos Calvari, Sergio Selicki y José Itxassa. En el segundo lugar se ubicaron los arquitectos Leandro E. Fucile, Santiago Bianchi y sus colaboradores, Pablo Laszeski, Guido Prada, Omar Palermo, Ezequiel Mil, Maximiliano Bonessa y Juliana Bertone; mientras que en el tercero fue para el trabajo elaborado por el arquitecto Matías Isod y su colaboradora, la arquitecta María Victoria Elías. En total, concursaron 72 propuestas que respetaron, en principio, el vínculo del edificio con el predio en general ya que la Casa de la Militancia linda con varios edificios que se encuentran asignados y en actividad: la Casa Nuestros Hijos Vida y Esperanza, de la Asociación Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora; el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, perteneciente al Archivo Nacional de la Memoria; y Casa por la Identidad, de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. Por otro lado, las iniciativas también consideraron la relación del edificio con el espacio exterior, buscaron preservar la forestación e incorporaron soluciones de diseño y de mantenimiento utilizando materiales de origen nacional. En la “Casa de la Militancia” se realizarán actividades que promuevan la protección y defensa de los Derechos Humanos y constituirá un espacio abierto que fortalecerá la organización y el compromiso de la comunidad. DETALLES DEL ANTEPROYECTO GANADOR En diálogo con 0223.com.ar, el arquitecto del estudio PAAAR , Leandro Zapata, contó este sábado que el anteproyecto demandó un trabajo intenso de un mes y medio y fue diseñado sobre la base de generar “un espacio de encuentro, participación y reflexión”. “Era un pabellón bastante introvertido de unos 2500 metros cuadrados, con ventanas pequeñas; una especie de gimnasio con una nave central de doble altura, con una serie de edificios a los costados. Nuestra intervención consistió en abrir unas carpinterías y generar una calle pasante para que la gente pueda recorrer el espacio, participar de eventos, ver recitales o galerías de arte”, explicó. Según dijo, “cualquier cosa que se quiera hacer en ese espacio central es posible gracias a las grandes aberturas que se harán en el frente y en el fondo del edificio”. Además, el profesional contó que, teniendo en cuenta que se trata de un “espacio político importante”, también plantearon la colocación de paneles, “parecidos a pizarrones, en donde se pueden pegar afiches, escribir pensamientos, etcétera”. “Esto iría en la planta alta, que balconea a la nave central”, especificó. Por último, respecto de los plazos de concreción de la obra, Zapata indicó que todo depende de la designación de los fondos, que correrá por cuenta del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Pese a que aclaró que “es algo que deberá verse en detalle”, estimó que los trabajos demandarán una inversión de “entre 13 y 15 millones de pesos”. “Una vez que se consiga el presupuesto, se llamará a una licitación, se armará una carpeta de obra y se avanzará con el proyecto, creemos, en un corto plazo”, finalizó.
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