El viceintendente Armando Molina se hizo cargo ayer por la mañana de la conducción del Concejo Deliberante de la Capital, recorrió las oficinas de esta institución y anunció que partir de marzo la casa central será donde desarrollen sus actividades los empleados deliberativos en tanto los concejales lo harán en nuevo anexo ubicado en Joaquín V. González y 8 de Diciembre.
“La mejor manera de empezar una gestión es con ustedes, para escuchar sus opiniones y sus críticas”, dijo Molina pero advirtió que no es partidario “de asambleizar los problemas, sí de hacerles conocer las soluciones a las situaciones que se presenten. Soy uno de ustedes y me vengo a hacer cargo de todos los compañeros, pero no sin ustedes, con compromiso y con afecto, de lo contrario nada funciona”, dijo a los trabajadores.
En un clima amable y distendido, tras anunciar la redistribución de las oficinas en la casa central, propuso que desde marzo-una vez reiniciada la actividad administrativa y deliberativa-se lleven a cabo reuniones mensuales con una agenda preestablecida con el personal para aunar criterios de convivencia en la familia deliberativa. Armando Molina recordó los años compartidos con muchos de los empleados presentes y reflexionó que “entre la amistad y la verdad, elijo la verdad como el recurso más válido para atrabajar juntos y de esa forma alcanzar soluciones que le hagan bien a la gente. Cuenten conmigo”, concluyó Molina.

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