Armando Camerucci, el más duro de los opositores

Desde que volvió a la Legislatura este año, se convirtió en un habitual contendiente de los funcionarios del Gobierno. Es el jefe del bloque de senadores radicales y el autor del pedido de jury al fiscal de Estado.

"Siempre fui muy cabeza dura”, se define sin vacilar. A los 20 usaba el pelo largo, era muy flaco y estuvo 15 días en la cárcel durante la última dictadura militar mientras hacía sus primeros contactos con el radicalismo y estudiaba bioquímica en San Luis. A los 53, está pelado y redobló de peso, pero parece no haber perdido su actitud contestataria, esta vez contra el gobierno de Celso Jaque.

Con cartas documento, furiosos comunicados de prensa y citaciones a funcionarios, el presidente del bloque de senadores radicales, Armando Camerucci, se muestra en la escena política. “Esta gestión no tiene diálogo con la oposición”, dispara.

La primera piedra la tiró este año apenas ocupó la banca con el recambio legislativo de abril. Y fue contra el ministro de Salud, Juan Carlos Behler. “Hubo una actitud con un hecho puntual que a mí me llamó mucho la atención. Me di cuenta en la intención del ministro Behler de querer armar un servicio de cardiocirugía de primer orden que no conocía a fondo los hospitales públicos y que quería hacer cambios cosmetológicos”, cuenta.

Después, el legislador planteó una posible incompatibilidad de cargos del ministro y acusó al funcionario por la crisis en el sistema sanitario de Lavalle. “En el caso de la salud los errores son irremediables, y se ven al momento porque se pierden vidas”, justifica.

Con la misma vehemencia, Camerucci se ocupó del fiscal de Estado, Joaquín De Rosas, cuyo futuro en el cargo podría empezar a decidirse mañana. Pidió el jury contra De Rosas por haber desistido de la demanda iniciada por la Provincia contra la Nación ante la Corte Suprema por el decreto presidencial que extendió el régimen de promoción industrial en las provincias vecinas.

“Acusé al jefe de un órgano que es independiente del Gobierno y que es el fiscal de Estado. Pero la actuación del Ejecutivo ha sido tan desacertada que se confunden”, explica.

Subiendo el tono de su voz, el radical confía: “El fiscal se comportó como un ministro de Gobierno. Lo llamé para decirle cuál era nuestra postura y él me dijo que me quedara tranquilo, que antes de tomar una determinación la iba a hablar con la oposición y con los empresarios. Una semana después nos enteramos por los diarios que volvía de Buenos Aires donde ya había estado haciendo gestiones. Lo volvimos a llamar pero el secretario nos dijo que él nos devolvería el llamado. Nunca lo hizo”.

Para el resto del oficialismo, también se guarda municiones. “Este Gobierno no tiene diálogo con la oposición. Como presidente de bloque, nunca me junté con el ministro de Gobierno, Mario Adaro”, se queja.

Pero aprovecha y le lanza más dardos a Adaro: “Él está más preocupado en parecerse a (el jefe de Gabinete) Aníbal Fernández, pero no es Aníbal. Por lo menos Fernández tiene algo que defender. Lo único que le encargaron a Adaro fue la reforma electoral y no lo hizo. ¿Cómo no vamos a ser opositores si a un año de las elecciones los mendocinos no sabemos cuándo vamos a elegir gobernador?”, se pregunta ofuscado.

Y aprovecha la ocasión y, sin dudar, carga directamente contra Jaque: “El Gobernador ha transformado hasta las buenas noticias en malos hechos. Anuncia el Gobierno nacional el desendeudamiento y lo vemos a Jaque parado aplaudiendo. Después nos enteramos que lo canjeó por la promoción industrial”.

Camerucci es sanrafaelino y en su departamento, donde vive su familia y él trabaja un campo que le dejó su padre, fue concejal en la década de los ´80 para iniciar una carrera política que casi no tuvo descansos. Sólo tuvo un impasse en las elecciones de 2007, cuando no se presentó para cargos electivos por fuertes diferencias con la estrategia que llevó adelante el ex gobernador Roberto Iglesias.

“Hicimos un acto en San Rafael y al primero que invitamos fue a (el intendente de Tunuyán, Eduardo) Giner. Con él y con (César) Biffi estábamos convencidos de que había que reconstruir antes de (que Julio Cobos votara por la negativa) la resolución 125”, sostiene mostrándose conciliador luego de haber sido la cara del partido cuando se produjo el quiebre con el cobismo.

Así fue que nació la Línea Federal, el sector interno del que ahora forma parte y desde el que podría lanzar su candidatura a intendente, según sostienen algunos de sus partidarios. “No descarto nada. Pero no estoy trabajando para una candidatura. Creo que tenemos que recuperar San Rafael. No descarto ser candidato pero no trabajo para eso. Me siento muy bien, muy acompañado con el bloque”.

Para gobernador, tiene otro nombre: “Hay muchos, pero a mí me gusta (el ex ministro de Hacienda y ex legislador) Enrique Vaquié”.

Su mirada hipercrítica hacia la gestión de Jaque tiene que ver también con cuestiones electorales.”Tenemos que ser oposición como si mañana fuéramos nosotros gobierno”, afirma.

Y en ese sentido, agrega: “Por eso hablamos del tema del agua (donde le dimos la derecha a Jaque que tomó el toro por las astas con la estatización de OSM), petróleo y minería. Hay una discusión hacia adentro del partido. No queremos hacer oposición mirando la interna de la UCR. Si logramos unificar este criterio, tenemos la dirigencia creíble para ser gobierno. Con las gestiones de Llaver, Iglesias y Cobos rompimos el mito de que el radicalismo no sabe gobernar”.

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