El ministro de Economía bonaerense, Alejandro Arlía, dijo a LA NACION que "evidentemente los sectores más pobres se ven perjudicados por la variación de precios", pero evitó polemizar con su par nacional, Amado Boudou. También defendió al Indec, aunque señaló que "hay que procurar hacer las mejoras que resulten pertinentes".
-Mis afirmaciones fueron complementarias al análisis que había hecho Boudou. En el sentido en que éste afirmó que las principales variaciones de precios se dan básicamente en las primeras marcas y en el sector servicios. Desde ese punto de vista señaló que tal vez [los aumentos] impactan más en esos sectores [clases media y alta]. Yo lo que dije fue que en un marco de variación de precios no hay nadie que no sea alcanzado por esa variación. Evidentemente, los sectores más pobres se ven perjudicados por la variación de precios. Pero también fui muy claro en términos de reivindicar el esfuerzo del gobierno nacional para la inclusión social, el crecimiento del consumo interno y la recuperación del poder adquisitivo del salario, de las jubilaciones y de la asignación universal por hijo.
Si hoy por hoy tenemos tensión de precios e inflación es porque tenemos un dinamismo de la demanda muy fuerte y una oferta que requiere mayor inversión para responder en términos cuantitativos a esta demanda creciente.
-¿No cree usted ahora que habría que mejorar los índices que miden la inflación?
-Yo tengo una visión sobre el tema de las mediciones, que apunta a explicar más claramente las cuestiones metodológicas. No creo en absoluto en las mediciones privadas desde el punto de vista de la infraestructura que hay que tener para que un índice sea consistente. La muestra del Indec se hace sobre 400.000 productos, que se toman sobre 200.000 puntos focales, cuatro veces en el mes, por ejemplo.
-Pero ¿para usted la inflación es del 8,9% anual?
-Me resulta muy llamativo cómo hay una visión tan incrédula respecto de los índices del Indec y una liviandad tan absoluta para aceptar mediciones que plantean que la inflación estaría entre un 25% y un 30% anual. Hay una diferencia de cinco puntos porcentuales, y se acepta con una liviandad?
Las consultoras privadas no tienen la estructura como para hacer esas mediciones; algunas son absolutamente ignotas. El Estado no fija precios. El Estado tiene que regular para que no haya abuso de mercado. Después la medición de precios ayuda a poder determinar el grado y la complejidad de la variación. Sí se tiene que procurar hacer lo mejor, hacer las autocríticas y mejoras que resulten pertinentes. Pero también yo creo que la honestidad intelectual debe ser de todos.



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