Ariel Delía, el último intendente justicialista que gobernó Saladillo

Ariel Delía fue el último intendente peronista que tuvo Saladillo cuando el 11 de marzo de 1973 el pueblo depositó su confianza en el justicialismo de nuestra ciudad. Delía era muy joven por ese entonces ya que contaba con 29 años y su mandato duró solo 31 meses dado que fue interrumpido abruptamente por el golpe militar.
“El fin del gobierno fue mucho más triste de lo que yo me esperaba porque siempre sentí mucho el calor popular, tanto en mi actividad privada como en mi actividad pública y nunca esperé este final”, afirmó.

El ex intendente recordó que en esa época se desempeñaba junto a su padre en la actividad comercial por lo que conocía a mucha gente pero que no fue nada fácil confrontar en esos tiempos con la UCR, que era postulada por Rodolfo Pérez, perteneciente a la localidad de Álvarez de Toledo y quien venía de cumplir su mandato como senador de la provincia de Buenos Aires.

“Eran otros tiempos y la militancia política se hacía de otra forma. El financiamiento de la política lo hacíamos los propios militantes. Así fuimos trabajando y exponiendo nuestras ideas, nuestras inquietudes y el por qué queríamos llegar a ser conductores del partido de Saladillo”, dijo con orgullo Delía.

Por otro lado aclaró que en aquel momento se instala una nueva conciencia política en el distrito de Saladillo porque es en esos tiempos que se produce el gran abrazo del General Perón con el Doctor Ricardo Balbín, sellando un gran acuerdo político donde Perón cambia su discurso que dice que para un peronista no hay nada mejor que otro peronista por el de que para un argentino no hay nada mejor que otro argentino. “Hasta ese momento las antimonias eran mucho más profundas. Había mucho menos respeto entre ciudadanos por pertenecer a distintas ideas políticas y a partir de aquel momento fue todo diferente. Pero gracias a Dios en esa gestión que me tocó encabezar no se tocó a nadie y me habrá costado algunas críticas pero creo que con el correr de los años dio sus frutos positivos y nació otro tipo de convivencia política y democrática”, indicó.

Además manifestó que tuvo un gran apoyo de todos los sectores políticos, ya sea de la Unión Cívica Radical como así también de otros partidos políticos que integraron el Concejo Deliberante. “Una de las gestiones que yo realicé en esos momentos fue crear una Junta de promoción Industrial integrada por gente de las distintas instituciones de bien público de Saladillo como la Sociedad Rural, la Federación Agraria, el Centro de comercio y todas las instituciones intermedias. También se fortaleció mucho la Junta de Defensa Civil para los eventos que se podían generar de repente en cualquier circunstancia de algún accidente que pudiera ocurrir”, dijo.

A su vez recordó que era muy difícil gobernar por aquellos tiempos dado que era un momento muy difícil en el plano económico financiero y de una crisis muy profunda. Por demás está decir que su mandato duró solo 31 meses porque fue en ese entonces que se dio el golpe militar. “El fin del gobierno fue mucho más triste de lo que yo me esperaba porque siempre sentí mucho el calor popular, tanto en mi actividad privada como en mi actividad pública y nunca esperé este final. Fue un gran impacto para mí porque naturalmente jamás hubiese pensado que me ocurriera ese vacío y menos que me llegaran a procesar penalmente como lo hicieron por un expediente en el cual no tenía nada que ver, lo que me costó estar 43 días con prisión domiciliaria”, relató el ex mandatario. A su vez comentó que recién en el transcurso de este año logró salir sobreseído definitivamente. “Yo en realidad la saqué barata porque lo puedo contar pero esto dejó huellas bastante importantes en mi psiquis que aún hoy conservo”, refirió Delía.

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