En distintas mediciones de libertad económica, competitividad y facilidad para hacer negocios, el país se encuentra cada vez más lejos de los primeros lugares
Hace pocos días, el think tank estadounidense Cato Institute presentó la decimosexta edición de su informe sobre libertad económica. El documento resaltó un incremento del índice de libertad a nivel mundial , que pasó de 6,79 a 6,83 (con un máximo de diez). Las "piedras angulares" del informe, como señala Cato, son "la elección personal, el intercambio voluntario, la libertad para competir y la seguridad de la propiedad privada".
A contramano con la tendencia mundial, el índice de la Argentina cayó de 5,97 en 2009 a 5,79 en 2010 (año en el que se basan los resultados del informe 2012) y el país retrocedió ocho posiciones, al pasar del lugar 119 al 127 entre 144 naciones analizadas.
Los aspectos que más influyeron en este retroceso fueron los relacionados con la política monetaria (emisión e inflación), las regulaciones al comercio internacional y las normativas internas. Entre los países sudamericanos, la Argentina se ubicó detrás de Chile (que ocupa el puesto 10 a nivel mundial), Perú (24), Uruguay (51), Paraguay (81), Colombia (97), Bolivia (104), Brasil (105) y Ecuador (126), pero delante de Venezuela (144).
Los resultados de este estudio -en cuyos cálculos no se incluyeron los impactos de la expropiación de YPF, las restricciones para comprar dólares ni las últimas medidas para limitar las importaciones- coinciden con los de otro índice sobre libertad económica, el que elabora la Fundación Heritage.
En su última edición, ese estudio analizó a 179 naciones y la Argentina ocupó el lugar 158, lo que le significó estar entre los países calificados como "reprimidos", junto con Ecuador, Venezuela, Cuba y otros como Libia y Corea del Norte.
El informe 2012 de Heritage es sumamente crítico con la Argentina, cuya calificación se redujo en 3,7 puntos, la tercera caída de importancia en el índice de este año.
CORRUPCIÓN
"Los cimientos de la libertad económica de la Argentina se han debilitado a la luz de una extensa intromisión gubernamental en los mercados libres", dice el informe. Y añade: "Agravada por la corrupción y la interferencia política, la ausencia de independencia judicial ha erosionado severamente los límites al Gobierno".
"El gasto público en todos los niveles de gobierno -prosigue- ahora supera un tercio de la producción doméstica total. (.) Medidas populistas de gasto y controles de precios distorsionan los mercados y minan el crecimiento de la productividad."
En el ranking de competitividad 2012-2013 del Foro Económico Mundial (World Economic Forum, según sus siglas en inglés), la Argentina perdió nueve lugares y se ubicó en el puesto 94 entre 144 países.
Las principales razones para esa caída fueron, según el informe, el deterioro continuo de las condiciones macroeconómicas del país, una valoración negativa de la estructura institucional, y un funcionamiento ineficiente de los mercados financieros, de bienes y de trabajo.
Según el reporte del Foro Económico, los "aspectos más problemáticos para hacer negocios" en la Argentina son la inflación, la inestabilidad en las políticas, la corrupción y las regulaciones para acceder a moneda extranjera.
Un informe donde la Argentina no perdió posiciones fue el Doing Business (Haciendo Negocios), del Banco Mundial, cuya nueva edición será publicada a fines de este año. En este estudio, que evalúa las condiciones que enfrentan las empresas para establecerse y trabajar en un país, la Argentina ocupó el lugar 113 entre 183 naciones.
Pese a haber mejorado una posición respecto del año pasado, el país se ubicó detrás de la mayoría de los países de la región, con excepción de Brasil, Ecuador, Bolivia y Venezuela. Los aspectos donde la Argentina, según el reporte, presenta más debilidades son, entre otros, la protección a los inversores, el pago de impuestos y las dificultades para obtener permisos de construcción.
Finalmente, según Global Trade Alert, entidad que hace un monitoreo a nivel mundial de las medidas que afectan al comercio exterior, en los últimos doce meses la Argentina se consolidó como el país que implementó la mayor cantidad de medidas para limitar el libre intercambio, delante de una economía tradicionalmente proteccionista, como Rusia.
Los datos presentados por Global Trade Alert le valieron a la Argentina un dudoso honor: el de ser calificada como la "campeona mundial del proteccionismo"..
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