Argentina pierde terreno en el mercado de Brasil

San Juan.- Un informe elaborado por técnicos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) permite observar los datos obtenidos como resultado del comercio de uvas y vinos entre Argentina y Brasil
Las medidas regulatorias impuestas por Argentina, sumadas a las implementadas por uno de los importadores de vinos argentinos más importantes, hacen difícil prever qué es lo que pasará este año.

En este contexto resulta útil conocer cómo se ha ido conformando el mercado brasilero. Con ese objetivo y sobre la base de datos aportados por Global Trade Atlas, el INV elaboró un informe analizando el mercado vitivinícola de Brasil, que incluye el consumo de uvas en fresco, pasas, vinos y mosto.

En el mismo, se observa como Argentina ocupa actualmente el segundo lugar, con los poco más de 18 millones de litros de vino que importó desde nuestro país en 2010. Esta cantidad supuso un crecimiento del 52% en comparación con las importaciones de 2005 y de un 22,4%, con las de 2009.

El primer lugar lo supo ganar Chile, a partir de 2006 y lo ha ido manteniendo desde entonces con una fuerte evolución cada año. De hecho en 2010 ingresaron a Brasil casi 26 millones de litros de vinos y mostos, un 77,39% más que en 2006 y un 130% más que en 2005.

La diferencia entre ambos países también queda plasmada en la participación del mercado importador de productos vitivinícolas brasileros. A 2010, la de Chile era de un 35,19% del mercado (similar a la de Europa), mientras que la de Argentina era de un 24,46%.

Esta relación podría justificarse a partir de la evolución del precio de los productos vínicos en el transcurso de los años en ambos países. De acuerdo con las cifras proporcionadas por Global, en 2010 el precio promedio por litro de vino argentino importado por Brasil fue de 3,09 dólares, mientras que el del vino chileno fue de 2,82 dólares. Esto significa que el valor del producto argentino tuvo una variación del 48,5% entre 2005 y 2010; mientras que el del país trasandino fue del 23,14%.

En el caso de los productos argentinos, la suba interanual del valor promedio (2009 - 2010) fue del 10,3%, la segunda variación más importante en los últimos 5 años.

El caso de los espumosos

Sin embargo, pareciera los datos indican que los importadores brasileros todavía se interesan mucho más por el vino espumoso de Argentina, que el proveniente de otros países.

Según los datos difundidos, nuestro país ocupa el primer lugar entre proveedores de este tipo de vino para el mercado de Brasil. El enunciado aunque parece alentador termina siendo una voz de alarma para los exportadores de estos vinos al vecino país si se tienen en cuenta algunos cifras que indican que la situación podría cambiar.

En primer lugar, si bien la importación de Brasil de vino espumoso argentino creció entre 2010 y 2009 un 21,66%; supone una caída entre 2020 y 2005 del 4,37%.

En segundo, países como Uruguay o Italia, vienen ganando terreno fuertemente en el mercado de importación de productos vitivinícola brasilero. De hecho, la inserción de Uruguay en Brasil creció un 550% entre 2009 y 2010; y un 6400% entre 2005 y 2010. En el caso de Italia, el segundo país proveedor de vinos espumosos al mercado brasilero tuvo un incremento superior al 54,23% entre 2010 y 2009.

Uvas en fresco y pasas

En el caso de estos productos la competencia por ingresar al mercado vitivinícola brasilero entre Argentina y Chile se invierte. Si en las partidas arancelarias correspondiente a los vinos la preponderancia respecto al ingreso todavía es de Argentina y el que gana terreno es Chile, en las uvas frescas y pasas se observa la situación contraria.

Según los datos de Global Trade Atlas, con los que se elaboró el informe de INV, las mayor cantidad de uvas importadas por Brasil proviene del país trasandino. Concretamente en 2010 los brasileros compraron más de 17 millones de dólares en uvas chilenas (11.807 toneladas), lo cual supuso una participación del 47,18% del total de lo invertido por los importadores. Ese mismo año le compraron a los argentinos casi 16 millones de dólares en uvas frescas y pasas (11.559 tn), que significó una participación de 44,15% en el total de la inversión.

La diferencia del crecimiento entre ambos países se observa mejor en la variación en el transcurso de seis años.

De acuerdo con las cifras publicadas, del 2005 al 2010 la variación en dólares por la importación de uvas chilenas creció un 300%, mientras que por la importación de uvas argentinas el crecimiento fue del 620%.

La tendencia en ambos sectores debería poner un alerta entre los exportadores argentinos de productos vitivinícolas. El mercado es cada vez más competitivo y el crecimiento de los países vecinos en la producción de este tipo de productos obliga a modificar y mejorar las estratégicas de inserción.

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