Cristina Kirchner pedirá en Seúl que los países en desarrollo tengan más presencia en el FMI
SEUL (De un enviado especial).- La cumbre del G-20 en la que participará Cristina Kirchner, con agenda propia, desde mañana, no será nada sencilla, ya que estará denominada por el debate del momento: "La guerra de monedas".
Esta discusión comenzó con fuertes críticas de China, Japón, Rusia, Brasil y Alemania, entre otros países, contra la decisión de la Reserva Federal de los Estados Unidos de inyectar 600.000 millones de dólares en su economía local para mejorar sus exportaciones, lo que podría generar una crisis de competitividad en el resto de los países.
En ese contexto, la Presidenta no participará de esta discusión en forma plena, pero llevará una propuesta más genérica, contenida en un borrador al que accedió LA NACION, que consistirá en los siguientes puntos relevantes:
* El aumento de la participación de países en desarrollo en el Banco Mundial y en el FMI.
* La promoción de "inversión extranjera en países en desarrollo" con énfasis en industrias e infraestructura (con calidad medioambiental y uso eficiente de energía).
* Aspectos organizativos y de representación de países en el G-20.
* Una exigencia para que el G-20 no aborde temas políticos, sino sólo económicos, para que no se superponga con otros foros multilaterales, a los que se invitaría en el futuro.
Si bien la Argentina se encuentra al margen de esta discusión, la guerra de divisas la podría afectar porque incidiría sobre el tipo de cambio, una herramienta que utiliza el Gobierno para sostener las exportaciones y la competitividad de la economía. Según señalan algunos economistas, un dólar débil obligará a emitir pesos y ello fogonearía la inflación.
En busca de cooperación
Según consignó ayer la página web oficial Sala de Prensa, Cristina Kirchner señaló que en el G-20 "se tratará de lograr un poco de cooperación, porque lo que se está viendo ahora es una gran guerra de monedas, de competitividad, en definitiva, y por ver quién coloca mejor sus productos y cómo se traslada la crisis" a terceros países.
También habrá críticas de la Presidenta al FMI, a los paraísos fiscales y a las calificadoras de riesgo.
"Tenemos que ir tranquilos todos y cada uno exponiendo lo que se entiende como políticas a nivel global, así como la regulación de los movimientos de capital global, las calificadoras de riesgo y los países con secreto bancario y que podamos que esa inmensa masa de dinero vuelva a la economía real", dijo la jefa del Estado en esa página oficial antes de partir de Buenos Aires.
El G-20, que celebra su quinta cumbre desde su creación, ayer comenzó con reuniones de ministros de finanzas en las que hubo signos de distensión para apaciguar los ánimos mientras llegan los mandatarios de cada país.

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