En la reunión con Obama se intentará limitar los posibles vetos al financiamiento. No se esperan avances con el Club de París. Apoyo a la tasa Tobin.
Además, fomentará el acercamiento de posiciones con los Estados Unidos en la reunión que pidió el presidente estadounidense, Barack Obama, que se concretará el viernes. Allí buscará acortar los márgenes para evitar los posibles vetos a créditos internacionales. Así lo anticiparon a BAE fuentes del Gobierno, y confirmaron que se aceptará la implementación de la tasa Tobin a las transacciones financieras internacionales.
Pero en París, el aire que se respiraba ayer era otro y quizás ese aire displicente que suele caracterizar a los parisinos les ha permitido pararse con cierta indiferencia ante la crisis global, que aquí parece encapsulada al mundo financiero, pero no impacta directamente en la vida cotidiana de los franceses. Es que al menos la capital vive las horas previas al G-20, en Cannes como si los líderes del mundo no pudieran resolver nada trascendente para sus vidas.
Aquí se palpitó ayer la víspera del feriado de hoy al ritmo vertiginoso de turistas que inundan las calles y quedaron a un lado las especulaciones sobre la cumbre, que se desarrollará en Cannes, donde volverán a ponerse en cuestión las políticas aplicadas para sobrellevar la crisis financiera internacional.
En ese marco, la posición argentina hacia el exterior mostrará solidez y dejará para la política doméstica las discusiones sobre las distorsiones que el propio modelo ha generado en ocho años de gestión y sobre las que hay diferentes visiones internas.
Un allegado a la Casa Rosada aseguró ayer que la prioridad argentina de hoy es fortalecer el vínculo con la Casa Blanca, mientras que puede relegarse a un segundo plano el acuerdo con el Club de París. Esa misma fuente precisó que el acuerdo es importante y va a darse, pero hoy dejó de ser una urgencia para la Presidenta.
“Se trata de un acuerdo sobre el que se sigue trabajando y que se pretende cerrar, pero como antecedente bien gráfico hay que recordar que en la última reunión de Cristina con Sarkozy, en Francia, ni se tocó el tema. Incluso el Club de París hoy por hoy tiene problemas mucho más urgentes que solucionar que la deuda argentina”, indicó la fuente consultada.
Más allá del juego propio que hará el país producto de sus necesidades, el G-20 sigue eclipsado por la crisis europea y la fuerte guerra de liderazgos desatada entre los diferentes presidentes de la eurozona.
Por eso, tras el último acuerdo, el planteo de Angela Merkel de exigir una mayor regulación de la gran banca internacional y de los mercados financieros y monetarios ya genera expectativas. Al parecer, Alemania apuesta a endurecer las condiciones en las que operan las instituciones financieras (ver página 3). En ese sentido, el rol argentino será de mero acompañamiento, aunque existen reservas al respecto.
De cualquier modo, la clave estará cifrada en el encuentro de este viernes entre Cristina y Obama. La reunión llegará luego de que ambos países hayan protagonizado una serie de altercados, como el que se disparó a partir del famoso caso de la valija de Antonini Wilson.
Sin embargo, los Estados Unidos han enviado señales alentadoras. Primero, pidiendo un encuentro con la Presidenta, luego, enviando felicitaciones a través de Hillary Clinton y finalmente, ayer, sumando buenos augurios por parte del consejero adjunto para la Seguridad Nacional, Ben Rhodes, quien planteó como “una oportunidad después de la reelección de la presidenta Kirchner para encauzar la relación hacia una dirección más positiva, y nuevamente, para cooperar con la Argentina en temas hemisféricos”.
“Nuestros intereses en común en el crecimiento económico y la seguridad en las Américas, como también para cooperar en temas globales, dado que la Argentina obviamente es un miembro del G-20 y de otros muchos foros donde tenemos intereses en común", agregó.
Esta oportunidad también busca ser capitalizada desde la Casa Rosada. Para eso, es muy probable que se apueste al vínculo directo entre los mandatarios, desplazando de la escena a los cancilleres. El fortalecimiento de ese vínculo bilateral es sin duda, una prioridad para la Argentina.




Comentá la nota