Compromiso cumplido. Luego de que se le otorgara un lugar en la Auditoría General de la Ciudad a la Coalición Cívica, el bloque de diputados porteños concretó formalmente una ruptura largamente esperada. El bullrichismo, por un lado, y el lilismo, por otro. De todas maneras, el anuncio fue conjunto.
Dado que los partidos Coalición Cívica-ARI y Unión por Todos, que integraban el bloque de la Coalición Cívica en la Legislatura y en el Congreso nacional han decidido orgánicamente mantener su independencia, a partir de este martes se conformaron a nivel local los bloques Bases para la Unión, integrado por los diputados Juan Pablo Arenaza (Presidente) y Adriana Montes; y el bloque Coalición Cívica-ARI conformado por los diputados Fernando Sánchez (Presidente), Maximiliano Ferraro y Rocío Sánchez Andía.
Arenaza afirmó al respecto: "Desde Bases para la Unión vamos a plantear una agenda parlamentaria sobre los temas más relevantes para los vecinos de la ciudad de Buenos Aires".
Por su parte, Sánchez manifestó: "El bloque de la Coalición Cívica-ARI mantendrá su posición crítica frente al Gobierno porteño, proponiendo con responsabilidad alternativas que contribuyan al bienestar de los ciudadanos de Buenos Aires".
De esta manera se concretó una ruptura largamente esperada, dado que en los hechos pocas veces se lograba unificar criterios a la hora de posicionarse frente a los temas que eran debatidos legislativamente.
Tal como anticipó adnciudad.com (ver nota), a partir de la renovación legislativa la idea era "blanquear" esta división pero el bullrichismo se comprometió a hacerlo público una vez que se concretara la votación en la que se definiera la nueva conformación de la Auditoría General de la Ciudad, a fin de permitir la renovación del mandato de Paula Oliveto en representación de este espacio. Una vez consigo el objetivo (en la madrugada del pasado jueves) se emitió un comunicado conjunto concretando el divorcio.


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