Arde el reclamo por las casas del Barrio Judicial II

Preadjudicatarios temen una sobreventa de viviendas y profundizarán la protesta hasta que el gremio no publique el padrón de beneficiarios. Familias que aseguran haber pagado adelantos por sus inmuebles al sindicato judicial cortaron la diagonal a Tafí Viejo. Luego llevaron su queja hasta la Casa de Gobierno
Frente a las gomas en llamas, confiesan que nunca imaginaron que deberían salir a cortar una ruta, tal como lo estaban haciendo. Desde hace meses, los que se reivindican preadjudicatarios del barrio Judicial II, de Los Pocitos, piden que la Asociación Gremial de Empleados Judiciales (AGEJ) publique el padrón, para disipar sospechas de una presunta sobreventa. Su temor se justifica en que lograron reunir 295 recibos de pago de adelantos al gremio: 68 más que las 227 casas disponibles.

Pasadas las 15, más de un centenar personas llegaron a la diagonal a Tafí Viejo y se ubicaron frente al ingreso del emprendimiento habitacional que construye el Ipvdu. De a poco, matrimonios jóvenes y madres solteras desplegaron cartulinas e hicieron sonar bombos y cacerolas. Los niños no quedaron excluidos de la jornada y apoyaron la causa con entusiasmo.

Tras dialogar con la Policía que custodiaba el acceso al predio, se pararon sobre el asfalto y encendieron las cubiertas. Luego, los agentes desviaron el tránsito metros antes del corte por un camino vecinal de Lomas de Tafí. Por ello, los manifestantes se dividieron en dos: un grupo quedó frente a su barrio, y el otro ocupó media calzada de la vía por la que pasaban los vehículos. Allí, mostraban sus carteles a los automovilistas y les explicaban su problemática.

Natalia Suasnábar y Cristian Díaz llegaron con su bebé. "Soñamos con un hogar para nuestra hija, no con un departamentito como el que alquilamos. No creíamos que deberíamos tomar esta medida. Nos costó reunir la plata y ahora parece que no tendremos ni casa ni sueño", lamentó la pareja. A su lado estaba Andrea Medici, quien contó que ella y su esposo trabajan en call centers: "estamos esperando un bebé y necesitamos dónde vivir. Comencé a sospechar porque me cruzaba con mucha gente que decía que estaba esperando las casas de este barrio", explicó.

Susana Fernández se mantuvo en la banquina, con su nieta de tres años de la mano. Asistió para acompañar a su hija: "jamás me imaginé en un piquete, pero ellos son jóvenes y tenemos que apoyarlos para que les contesten. Viven conmigo pero necesitan una casa". La hija, Silvia Aguirre, recordó que siempre criticaba los cortes: "pensaba que eran molestos, por suerte ahora la gente puede circular, pero no puedo creer estar aquí. No venimos ni a usurpar ni a pedir un plan social: simplemente, queremos lo que nos corresponde".

Alejo tiene 7 años y sostiene con firmeza un cartel en medio de la protesta. Con su madre Sonia Acuña,iba casi todos los domingos al barrio, desde que comenzaron a preparar el terreno. "El está ilusionado", dice ella, conmovida. Contó que es madre soltera y que quiere dejarle la casa a su niño. "Toda mi vida trabajé por mi casa. Pagué en 2005 y perdí muchas oportunidades de otros planes porque estaba convencida de que tendría un hogar seguro para mi hijo", señaló.

Adriana Herrera tiene cinco chicos y dice que espera una casa desde hace seis años: "tengo la esperanza puesta en este barrio y quiero mi vivienda", remarcó.

Ida y vuelta

Tras una hora y media, los manifestantes decidieron trasladar el piquete hasta la Casa de Gobierno, hasta donde llegaron en caravana.

Interrumpieron el tránsito durante media hora y acordaron volver el martes, a las 10 para continuar su reclamo, según informaron Alejandro Díaz y Eduardo Sánchez. Ese día, tras cortar la calle, marcharán pacíficamente hasta el Ipvdu para pedir que intervenga.

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