Arde la política en la justicia neuquina

La nominación de Evaldo Moya y Ricardo Cancela por el gobernador Jorge Sapag para ocupar los cargos de vocal y defendor del TSJ, ha revolucionado el ambiente judicial, enfrentando posiciones entre magistrados y abogados.
A tal punto se ha agitado el tema, que ante la petición de un abogado –Carlos Fernández- se reunió el consejo directivo del Colegio de Abogados, en reunión ampliada que convocó a unos 50 profesionales, para debatir el tema.

De resultas del encuentro, salió la idea de publicar una solicitada –que se concretaría en las próximas horas- en la que centralmente se hace una “irrestricta defensa” de la profesión de abogado.

Es que de lo que se ha dicho públicamente hasta ahora (desde sectores gremiales y de la Asociación de Magistrados) se entiende que hay un indebido cuestionamiento al libre ejercicio de la profesión (en el caso de las impugnaciones a Ricardo Cancela), como también actos de discriminación, que por ejemplo se verifican cuando se cuestiona a Evaldo Moya por ser empleado público.

Se dieron muchos ejemplos concretos. Por ejemplo, se mencionó que Cancela no sólo ha defendido a Jorge Sobisch, como mencionan en su impugnación los gremios de la CTA, sino que también ha defendido a referentes importantes de sectores políticos muy distantes del actual presidente del MPN. “Defendió a Julio Fuentes, por ejemplo”, se dijo en la reunión entre abogados.

Según confirmó a este diario uno de los asistentes al encuentro, Alejandro de la Cruz Bustamante, se discutió apasionadamente pero siempre en referencia a estos puntos, que se consideran como elementales para ser señalados por el Colegio como irrenunciables a los principios de la misma profesión.

“Los abogados tenemos absoluta libertad para representar a cualquier persona, sea quien sea o esté donde esté. Cuestionar esto es cuestionar la base misma del libre ejercicio de la profesión”, sostuvo Bustamante.

Sin embargo, el debate no es sólo técnico. Se diría, fundamentalmente, que es estrictamente político, y tiene que ver con recurrentes posicionamientos de sectores de la matrícula neuquina, a favor o en contra de determinados sectores partidarios, vinculados o no a los gobiernos de turno.

Comentá la nota