Arde la Legislatura tras el triunfo a Adaro

Radicales y justicialistas siguieron mandatos. La Unidad Popular se partió y el Partido Demócrata quedó bajo sospecha. Las culpas.
La elección del ex ministro de Gobierno Mario Adaro para juez de la Suprema Corte ha sido una de las más reñidas que han ocurrido en los últimos años en la Legislatura provincial. De hecho, hasta cinco minutos antes de que la sesión comenzara, los opositores al pliego de Adaro se relamían porque los números les daban 19 o 20 bolillas negras, más la del vicegobernador Cristian Racconto, contra las 18 aseguradas que tenía el justicialismo. Sin embargo, ya con las puertas del recinto cerradas, todo cambió, y la votación quedó 21 a 18 a favor de Adaro, por lo que el problema fue quiénes se habían dado vuelta.

NEGOCIACIONES. Antes de la sesión sólo se sabía que el justicialismo estaría alineado, al igual que el radicalismo. Tal como anticipó El Sol, ambos partidos entregaron sus bolillas a tres veedores cada uno, y si bien todos los legisladores pasaron ante la urna de votación para cumplir con el procedimiento, los veedores fueron los encargados de depositar las bolillas de todos, confirmaron algunos legisladores extraoficialmente. De esta manera, el radicalismo se aseguró 14 bolillas negras, mientras que el justicialismo se aseguró las 17 blancas correspondientes al Frente por la Victoria y el Eje Peronista.

Junto al radicalismo, pero depositando personalmente su voto, estuvo Guillermo Amstutz, de la Unidad Popular. En tanto, el resto de los votos habría venido de Alejandra Naman por el ARI, Carlos Aguinaga por el Partido Demócrata y Racconto. Por su lado, los 21 votos a favor de Adaro se reunieron a través de los 17 del oficialismo, uno de Sergio Montes, de Unidad Popular, con quien el PJ habría mantenido reuniones el lunes a la noche, más los votos de tres demócratas: Nelly Gray de Cerdán, Ernesto Corvalán y Estela Catulo.

ARDE TROYA. Sin embargo, la polémica no tardó en encenderse dentro del recinto. Poco después de que se conociera que Adaro había sido aceptado, al demócrata Carlos Aguinaga se lo podía ver desconsolado en los alrededores del recinto. "No sé que pasó, yo me hago cargo sólo de mi voto", explicaba el senador. El problema era que se dudaba de sus compañeros de bloque.

Desde hacía días corría la versión de que Gray de Cerdán, Corvalán y Catulo votarían a favor de Adaro, pero por más que habían dicho que no sería así, una vez que se conocieron los resultados, todos coincidieron en que las tres bolillas que dieron el triunfo al ex ministro provenían de los demócratas, quienes, a diferencia de la UCR y el PJ, votaron individualmente. Sin embargo, alrededor del mediodía, la propia Gray de Cerdán, nueva jefa del bloque demócrata en Senadores, salió a dar explicaciones y a hacer conocer un comunicado firmado sólo por los tres senadores señalados y en el que, curiosamente, faltaba la firma de Aguinaga, enfrentado con el diputado nacional Omar de Marchi en la interna y jefe político de los tres "sospechados".

"No hemos prestado acuerdo al pliego presentado por el gobierno porque consideramos que hay que mantener la independencia de la Justicia y creemos que el partidismo no es conveniente en este caso", explicó Gray de Cerdán. "Hemos apoyado una Justicia libre, donde un juez se pueda sentar frente a una persona y enfrentarla con toda libertad y que la persona que es juzgada se sienta de la misma manera", señaló la senadora, que adujo que ningún demócrata había votado a favor del pliego de Adaro.

Desde el justicialismo tomaron con algo de sorpresa el comunicado demócrata y ensayaron otra hipótesis. Si los demócratas no fueron, según las especulaciones del justicialismo, los tres votos que favorecieron a Adaro provenían de un radical al menos, de un demócrata y el tercero de la senadora del ARI, Alejandra Naman, a quien la señalaban porque Adaro y ella comparten aspectos de la política de derechos humanos. No obstante, Naman no quiso dar declaraciones.

LOS RADICALES. Sin embargo, los radicales desecharon esa posibilidad y confiaron en el voto de Naman y de sus 14 integrantes, que utilizaron el mismo método que el justicialismo para asegurarse los sufragios y señalaron a los tres demócratas como responsables de colocar las bolillas blancas que posibilitaron que Adaro pase a formar parte de la Suprema Corte de Justicia. Según dichos de algunos senadores de la UCR, se podía esperar que ocurriera algo como lo que pasó, porque desde hace días se venía hablando de que los demócratas, excluyendo a Aguinaga, apoyarían a Adaro.

"Para nosotros era muy importante dar una manifestación de absoluto desagrado a una decisión del Gobierno que ha sido inconsulta, errónea, y en la cual le hemos advertido de nuestro desagrado", explicó César Biffi, y agregó: "El oficialismo decidió avanzar y lo puso (a Mario Adaro) en la cuerda floja, porque una votación 21 a 18 es un resultado que implica que hay buena parte del Senado que no comparte su nominación". En tanto, Juan Carlos Jaliff expresó que se tiene que cambiar el sistema de votación secreta por uno público y que hace unos días presentó un proyecto para llevar adelante esa modificación.

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