Los políticos del Conurbano que ya están lanzados en la carrera por suceder a los actuales jefes comunales. Internas en el peronismo e ilusiones en la oposición. Los intendentes con más confrontación son aquellos son aquellos que perdieron la mayoría en el Concejo
Los que se mantienen en carrera y los que no. Los que fueron como testimoniales y los que no. Los que siguen al pie de la letra las órdenes de Néstor Kirchner y Cristina Fernández y los que no. El oficialismo del Gran Buenos Aires se prepara para una nueva embestida opositora. Algunos opinan que será mucho más leve, y otros que será fulminante. Todo depende de quién lo diga, por supuesto. A nueve meses de las legislativas, los jefes comunales -la mayoría sin dejar de lado la gestión, por lo menos eso comentan en público- se muestran como candidatos de cara a 2011. "Estamos dedicados a la gestión, para esto nos votó la gente hasta 2011, para que trabajemos; en obras, mejoras, seguridad y educación para toda nuestra comunidad", indica un alcalde de la Primera sección, que como casi todos cuenta con un importante grupo de asesores y aliados en el Concejo Deliberante, encargados de realizar los anuncios pertinentes y, de alguna manera, instalar nuevamente al candidato, o sea, al intendente.
Por si fuera poco, se vienen las internas. Los dirigentes de la contra surgidos o resurgidos a partir de 2009, se multiplican, y teniendo en cuenta los resultados recientes, todo puede pasar. Pero no sólo desde la oposición florecen los posibles sucesores, incluso dentro del oficialismo comienzan a evidenciarse apasionantes enfrentamientos electorales. Roscas, negociaciones, encuentros y desencuentros en un Conurbano caliente, en un Conurbano más expectante y adelantado que nunca.
Duhalde irá a matar o morir con Kirchner y sembrará de aliados la totalidad del territorio bonaerense. Más aún los distritos grandes, que es donde verdaderamente se definen las elecciones. Para tal campaña arriesga todas las fichas, no se calla nada y dispara con munición gruesa. En medio de las versiones que hablan de una creciente disconformidad en el seno del oficialismo, el ex presidente sembró dudas acerca de la fidelidad de los gobernadores e intendentes que acompañaron a Kirchner en el acto realizado en Chaco. "Yo conozco el pensamiento íntimo de los gobernadores: a Kirchner no lo pueden ni ver. Que se saque fotos con los intendentes del Conurbano: tampoco lo quieren".
Duhaldistas, denarvaístas, dasnevistas, felipistas, massistas. La oposición sale a la caza de los que hoy detentan el poder. Mónica López se anima a todo y todos en la Avellaneda de Baldomero Alvarez de Olvera; el intendente De La Torre, Franco Laporta y Aldo Rico ya se mueven fuerte en un San Miguel que promete; Jorge Macri y Martín Cosentino dicen sentirse preparados para dar la estocada final al histórico Enrique Japonés Gar-cía, en Vicente López; el vecinalista Car-los Cazador busca terminar con lo comenzado en las elecciones legislativas pasadas en Campana, y para eso quiere llevarse puesta a la jefa comunal, Stella Maris Giroldi; en Hurlingham, el referente del peronismo opositor, Juanjo Al-varez, amenaza con volver, aunque coquetea con el kirchnerismo; Miguel Prince está definitivamente convencido de recuperar la intendencia y desplazar a la intendenta, Graciela Rosso; en General Rodríguez el PJ opositor, encarnado por el concejal Sergio Maffía, ya saborea el lugar de Marcelo Coronel.
Los ejemplos sobran. Y hay que tener en cuenta que aún resta descubrir a varios tapados que prefieren trabajar desde las sombras y hacer el anuncio cuando 2011 se muestre un tanto más cercano. También están los que lo niegan rotundamente sabiendo que van a ser parte y los que aún no han sido invitados o convencidos. Dejando de lado a los candidatos que van por las plumas de los viejos y poderosos caciques, asoma otro in-conveniente: los sucesores de lo que buscan un lugar en Provincia o en Nación. ¿En el hipotético caso de que Sergio Massa se postule como candidato a la gobernación bonaerense, en quién recaerá el número uno de la lista? ¿En Julio Zamora o en Malena Galmarini? Algo similar sucede en el San Isidro de Posse, que de prosperar su acuerdo con el cobismo competirá por el Ejecutivo bonaerense.
Si bien es cierto que aún falta mucho para los próximos comicios, el mapa electoral en el Conurbano bonaerense comienza a recalentarse, y ya preocupa a varios mandamases que por estas ho-ras escuchan ofertas para el futuro.
El escenario, un tanto incierto, todavía presenta varias posibilidades, al margen de las expectativas personales. Un Kirchner indeciso, que no definió, a pesar de lo que fogonean, si será candidato o si pondrá a Scioli como su sucesor en la presidencia de la Nación. Un peronismo disidente, que todavía dirime sus diferencias internas y que parece, por el momento, sólo presentar deseos individuales. Algo similar ocurre en el interior del ámbito del Acuerdo Cívico y Social, que disputa, puertas adentro, el liderazgo de la fuerza. Cobos, que ya organiza su tropa bonaerense y negocia
su retorno a la Unión Cívica Radical.
Y, por último, un Duhalde ya lanzado y decidido a encontrarles la vuelta a las presidenciales de 2011. Para eso le sacó el polvo al traje de campaña y empezó a pisar el Conurbano bonaerense como precandidato al sillón de Rivadavia. Punto de partida en su carrera contra el kirchnerismo.
En medio de todo este tumultuoso clima político, los caciques bonaerenses se aferran más que nunca a su poder territorial.













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