Las lecturas que se hacen de la victoria PRO en Capital Federal, desde el kirchnerismo y la oposición, no deberían sorprender. Pero llama la atención el análisis de un sector del macrismo entrerriano: el bustista.
Las del kirchnerismo y la oposición no deberían sorprender. Si es una “paliza para el oficialismo nacional” como rápidamente plantearon desde el Peronismo Federal, o si sólo “confirma que en los comicios distritales vienen ganando los oficialismos de turno”, como analizaron desde el urribarrismo, es una cuestión que puede no sorprender.
Sin embargo, la diversa mirada hacia dentro del PRO entrerriano (todos coinciden en la excelente performance del jefe porteño), sobre quién capitaliza ese triunfo en la provincia, sí debe llamar la atención.
El primero en pronunciarse y festejar el resultado fue, obviamente, el titular del PRO en la provincia y candidato a gobernador, Armando Saliva, quien afirmó que el resultado “aumenta sus chances” en la contienda local. Convencido de que –si de máxima- esa victoria no lograra incrementar el caudal de votos provinciales, por lo menos les asegura la posibilidad de “seguir construyendo” y “potencia nuestra forma de hacer política”.
O en palabras del candidato a primer concejal de Paraná, Emanuel Gainza, el triunfo de Macri impactará en Entre Ríos porque “el PRO sigue creciendo” y ha aumentado “la franja de votantes en relación a 2007”, lo que “consolida el camino de transformación de Argentina iniciado en 2007”.
Conciente de los límites territoriales del macrismo, Gainza señaló que si bien sintieron “desánimo” cuando Macri desistió de la candidatura presidencial, comprendieron que el PRO “necesita un tiempo de crecimiento lógico no solo a nivel provincial sino también nacional, porque en algunos lugares estamos muy verdes como para una elección presidencial”.
Saliva, el primero que podría capitalizar el triunfo de Capital, en tanto presidente de la fuerza y candidato oficial de Macri –el jefe de gobierno lo invitó a subir al palco de los festejos el domingo- reconoció que la Capital y Entre Ríos “son realidades distintas”: “Yo acá, en Entre Ríos soy un albañil, todos los días tengo que estar poniendo un ladrillo, gracias a la gente que ayuda a construir en cada ciudad un pedacito mas del PRO”, dijo, confiado en que harán una buena elección que les permitiría “lograr el tercer lugar, detrás de Urribarri y Benedetti”.
Cabe recordar que la boleta del PRO (Saliva gobernador) adhiere al Frente Popular que promueve la candidatura presidencial de Eduardo Duhalde.
Hasta aquí, festejos, muchos festejos. Con cordura.
Otra lectura de la situación es la esbozada por Eduardo López Segura, macrista por afiliación, bustista por y para elección. Desde su alejamiento de la actual conducción provincial del PRO, López Segura se sumó a las filas del Peronismo Federal.
Y en esa lógica, aseguró que el triunfo de Macri “sumará (votos) a los candidatos del Frente Entrerriano Federal (FEF)” que impulsa la candidatura de Jorge Busti a la cuarta gobernación.
Y fue más allá en el análisis: “Las características que distinguen a la gestión porteña”, que le habrían posibilitado la victoria al PRO, “junto a Busti son posibles de ejecutar”, dijo.
Para Segura, el triunfo de Macri no es la expresión de una ratificación popular de la gestión PRO “medianamente exitosa”, sino la del “voto contra K”.
El argumento que abona esta teoría “PRObustista” es que “nadie del Frente para la Victoria saludó al candidato (Daniel Filmus)”, lo cual “habla del resentimiento que tiene el oficialismo”.
Más PRO que bustista, dijo que Mauricio Macri “es el modelo que le puede hacer frente, lisa y llanamente” al oficialismo.
Más bustista que PRO, intentó traspolar la realidad de Capital a la provincia: “Es lo que más o menos nos pasa acá con el caso de Busti y Urribarri, porque Busti tiene demostrado que sus gestiones han sido exitosas y Urribarri no tiene absolutamente nada demostrado y la gente que tiene es la gente que ha saltado el alambrado”, dijo, metido de lleno en la interna peronista.
Tras desafiar: “quiero ver qué va pasar el día que Urribarri no tenga billetera o la gestión venga en bancarrota como viene, porque va a pasar en Santa Fe y Córdoba”, López Segura insistió con su teoría: “Es llamativo que la Presidenta no ha asomado la nariz en ningún lado por temor a verse salpicada con este fracaso. Esta es una mancha grande al tigre”, graficó, tal vez desconociendo los históricos guarismos adversos al peronismo en Capital Federal, o la gran apuesta del kirchnerismo que pondrá en el haber para octubre el caudal que recoja en el balotaje.
Más bustista que PRO minimizó la excelente elección de su jefe político (Macri) que no es más que la ratificación del rumbo de la gestión. Esto, desde la visión del PRO.
Más PRO que bustista, señaló que su agrupación tiene “buenos equipos técnicos que aportarían algo de la gestión Macri al gobierno de Busti que va hacer historia en la provincia”, y se autoproclamó “federalista a muerte”, pero no dudó en tildar a Macri como “un personaje de Capital Federal”.
“No me cuelgo de un saco ni de una foto de Capital Federal, porque no sirve acá, porque acá sirve la foto de un Jorge Pedro Busti y no de un personaje de Capital Federal”.
Fuera de toda estrategia, el arquitecto López Segura intentó relativizar la capitalización que del triunfo pueda hacer el PRO de Saliva, pero terminó desnudando la difícil realidad del Peronismo Federal por el que milita: “El triunfo de Macri va a tener un efecto arrastre pero, sin candidato a presidente, no va a ser fácil”, dijo, desconociendo tal vez que el Frente Entrerriano Federal no tendrá candidato presidencial en octubre.
Y si bien es cierto que el caudal macrista no cuenta por ahora con ninguna expresión presidencial que vaya a competir en octubre, si el voto fuera una simple operación matemática, todo indicaría que esos sufragios -en la provincia- tributarían para Eduardo Duhalde, de quien el Peronismo Federal se declaró "prescindente".





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