El municipio envió al Concejo Deliberante el proyecto formal de reajuste tarifario a $ 2,60. Por blanqueo de retenciones, la “tarifa base” pasará de los actuales $ 1,58 a $ 2,28.
Ante esto, la Municipalidad se vio obligada a enviar el proyecto formal, que ingresó el viernes, que hoy comenzará a tratarse en la Comisión de Servicios Públicos, pero que recién en la sesión del jueves tomará formal estado parlamentario
De esta manera, el Palacio 6 de Julio pretende apurar la sanción de un nuevo reajuste tarifario para el transporte urbano, en momentos en que hay complicaciones que pueden perturbar el servicio, cuales son las demoras en el envío de subsidios de la Secretaría de Transporte de la Nación para afrontar el pago del último aumento salarial a los choferes.
El proyecto que llegó el viernes al Concejo prevé un boleto a $ 2,60, difiriendo en apenas 2 centavos menos con el cálculo de costos que giró el Departamento Ejecutivo en agosto.
Pero la iniciativa contiene, como se preveía, un blanqueo de ciertas retenciones, como el Fondo de Renovación de Unidades (7% del precio del boleto), que ahora pasa a integrar la “tarifa base”, que es la que efectivamente perciben las empresas por cada boleto vendido.
Con la elevación del boleto de los actuales $ 2,00 a $ 2,60, más la de-
saparición del Fondo de Renovación de Unidades, la “tarifa base” pasará de los actuales $ 1,58 a $ 2,28.
Recién hay proyecto por lo que todavía no se conoce la fecha para debatir el proyecto en el plenario del cuerpo. No obstante, se especula que la iniciativa se sometería a aprobación en la sesión del jueves 21 de octubre.
La aprobación del reajuste tarifario siempre ha sido un dilema para el oficialismo, ya que el bloque giacominista apenas cuenta con cinco votos propios, más la descontada reprobación de los seis juecistas y la postura vacilante de los cinco que le responden al viceintentendente Carlos Vicente.
Sin embargo, un colapso en un servicio esencial como el transporte urbano no le convendría a nadie. Además, un retraso tarifario importante sería un problema adicional para quien asuma el gobierno municipal el 10 de diciembre de 2011.
Por esto, excepción hecha del indescifrable Frente Cívico, a los partidos que serán opciones de poder el año que viene les espanta la idea de recibir el servicio en estado de quebranto o, incluso, tener que sobrellevar todo el costo de una actualización tarifaria.
Esto es lo que ha incidido en las anteriores votaciones y probablemente lo que volverá a suceder con el proyecto de un nuevo reajuste, a la hora de reunir las 16 voluntades necesarias.
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