Apuran la agenda para que el Mundial no los sorprenda en off side

Creen que después se disparará la puja electoral. Los K ruegan por la ayuda de Messi.
Algunos diputados lo niegan: "De nosotros no se va nadie". Otros juran que usarán sus pasajes a Sudáfrica sólo si no hay una sesión determinante. Por las dudas, la oposición acelera sus proyectos para que no queden atrapados entre las gambetas de Messi. Y el oficialismo lo espera ansioso, más allá de la pasión futbolera, porque supone un respiro en la embestida anti K. El Mundial asoma como una bisagra en la dinámica legislativa.

El torneo comienza el 11 de junio y su duración es decisiva, porque empalma con el receso de invierno. Y se presume que luego se configurarán los posicionamientos electorales de cada fuerza. Una vez que se defina la suerte del equipo de Maradona será más difícil para el arco opositor eludir las divisiones y conseguir los acuerdos que en algunos casos ya de por sí cada vez le cuesta más. "Vamos a tratar de diferenciar los escenarios y mantener la unidad en el Congreso, pero sabemos que será complicado", se sinceró un radical.

Ante ese panorama, y con el sabor de algunas "victorias", como el rechazo al DNU de las reservas y la ley de control de los decretos, los principales bloques opositores cruzaron reuniones en Diputados para consensuar una agenda que les permita imponer temas de fuerte impacto antes que se les venga encima el receso y la puja electoral. Las coincidencias se dan en temas institucionales y sociales: reformar el Consejo de la Magistratura y el INDEC, eliminar los superpoderes, garantizar el acceso a la información pública, ampliar la asignación por hijo y refinanciar las deudas provinciales.

En tanto, el oficialismo tratará de seguir trabando los partidos -como si se conformara con el 0 a 0- e impulsará proyectos para dividir a los bloques, como el matrimonio gay y la reforma de la ley de entidades financieras. Y si Messi y compañía traen la Copa, tendrán más aire para distraer la atención.

"Que cada uno consiga un televisor, pero de acá no se va nadie", ordenaron los caciques del PJ disidente. Los antecedentes indican que durante el Mundial baja notablemente la actividad legislativa. Con fuerzas parejas y tanta disputa, la ausencia de unos pocos puede desequilibrar la balanza o complicar aún más el quórum. Por si acaso, los opositores se fijaron metas de anticipación, aunque para no quedar en "offside" con pasos en falso acordaron "avanzar con celeridad pero sin desesperación". Dicen que, así, impedirán bloqueos reglamentarios o judiciales del kirchnerismo.

El avance de las propuestas será un desafío para el arco anti K, porque las diferencias se hacen más visibles al impulsar iniciativas propias que ante el rechazo de jugadas oficialistas. Y las grietas ya comenzaron a manifestarse. El fracaso de la última sesión por el casamiento gay acentuó los cortocircuitos del socialismo, el GEN y Proyecto Sur con el resto. Margarita Stolbizer y Mónica Fein cuestionaron a "los que pidieron levantar" la sesión -el PJ disidente y la Coalición Cívica- y ya armaron una agenda por separado. Pino Solanas se diferencia en forma permanente de lo que llama "la oposición conservadora", mientras que Elisa Carrió suele cargar contra el sector del radicalismo que responde a Julio Cobos. Además, para promocionar algunas iniciativas, muchos tratan de "primerear". Y las dificultades en el Senado no les garantiza aprobar los proyectos. Allí la oposición cada vez se desinfla más.

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