Apuntes sobre el conflicto (in crescendo) salarial

Algunos detalles de una situación que se ha complejizado de una manera muy especial. El conflicto se centra por ahora entre UPCN y el Ejecutivo. Aunque se potencia la situación también con los maestros de ATEN
Como para dar una idea del desbarajuste que impera por estas horas en las relaciones laborales entre los administradores políticos del Estado y los gremios, quizá valga la pena apuntar que UPCN, el gremio que más se ha distinguido por negociar antes que confrontar, decidió durante la tarde del miércoles no acatar una conciliación obligatoria.

La medida había sido dispuesta de una manera poco usual para el conflicto particular de Desarrollo Social. En pocas horas, hubo tres hechos: primero, el ministerio comunicó que no atendería al público porque no había “garantías” (ver nota aparte); después, se le comunicó al sindicato –según informó su secretario general, Osvaldo Lorito- que debía concurrir a una reunión de conciliación voluntaria, a las 14: la comunicación la recibió el sindicato 15 minutos antes de esa hora. Apenas una hora después, se le notificó la conciliación obligatoria.

Desde el gremio aseguran que llamaron a Facundo Gaitán, el subsecretario de Gobierno y paritario precisamente en Desarrollo Social. “Gaitán, curiosamente, no sabía nada de la conciliación obligatoria”, dijeron.

La gota rebasó el vaso. “No acataremos la conciliación obligatoria. Y este jueves habrá una marcha a Casa de Gobierno”, avisaron desde el sindicato.

En UPCN están convencidos de que el gobierno utiliza una táctica abusiva: plantea negociaciones en distintos sectores y direcciones, para terminar satisfaciendo sólo a los que desea satisfacer: Salud (“especialmente la corporación médica”, dicen los gremialistas), EPAS, EPEN (reductos de ATE).

“El escalafón general está abandonado. Son 12.000 empleados. Esto no puede ser” truenan desde el sindicato.

Para colmo, trascienden hechos inquietantes. Por ejemplo, que la Justicia falló contra el gobierno tras un recurso presentado para que haya garantías de provisión de medicamentos en los hospitales públicos. “No sólo le ordenaron al gobierno que cumpla con el abastecimiento de manera sostenida y permanente, sino que si se comprueba que no es así, el gobierno tendrá que pagar una multa”, le informaron a este diario.

Mientras proliferan las asambleas, el quite de colaboración, el corte de calles y un malhumor llamativo en UPCN si se lo contrasta con la relativa tranquilidad que impera en ATE, en el gremio docente ATEN se acaba de registrar un hecho no menor. La conducción que sigue encabezando todavía (a fin de año se va) Marcelo Guagliardo recibió una nota del obispo Marcelo Melani, inquieto ante la posibilidad de que se sigan disparando los conflictos que afectan a la educación pública.

El gremio contestó esa misiva con otra, en la que dan detalles de concretos incumplimientos del gobierno sobre unos cuantos puntos firmados hace meses, cuando se llegó al acuerdo que destrabó el conflicto de la última y larga huelga. Entre esos puntos, figura el de no pago de los días de huelga. Es una aguja clavada en la inestable epidermis sindical docente.

Así las cosas, el gran tema de fondo es: ¿Cuánta plata estará dispuesto a “invertir” el gobierno para acallar la variedad expansiva de las protestas sindicales? Desde UPCN reclaman por lo menos 100 millones de pesos más.

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