"Con la zafra azucarera se potencia la recurrente contaminación atmosférica que en Tucumán tiene un único responsable: José Alperovich", así de directa fue la postura adoptada por parte de los dirigentes Alejandro Sangenis (Movimiento Popular Tres Banderas) y Rodolfo Burgos (Frente Amplio Progresista) en torno a la problemática recurrente relacionada con la quema de caña.
Al respecto, indicaron que es al Poder Ejecutivo a quien corresponde hacer cumplir las leyes ambientales existentes, como aquella que prohíbe a los ingenios recibir caña quemada o la que obliga a las fábricas a instalar filtros en sus chimeneas.
"Sin embargo, al gobernador no le interesa hacer cumplir esas leyes, lo que ocasiona un incremento en las afecciones respiratorias como lo demuestran los servicios públicos de salud, atiborrados de casos, en especial de niños. El brote de bronquiolitis se ha visto agravado por esta causa", resaltaron.
Paralelamente, indicaron que en Tucumán, tanto el SIPROSA como la policía ambiental no cuentan con medios necesarios para fiscalizar el cumplimiento de estas normas, "por desidia o desinterés del Poder Ejecutivo, lo que termina produciendo un verdadero descalabro en las condiciones de vida y en el producto final salud pública".
A modo de ejemplo, Sangenis y Burgos, graficaron que mientras en la Unión Europea no se permiten registros mayores a 50 microgramos de partículas respirables por metro cúbico de aire, un estudio de la Universidad de Córdoba demuestra que en nuestra provincia ese índice se eleva hasta 150 microgramos por metro cúbico de aire."La única explicación para que nada cambie es que la ejecución de políticas ambientales no permite el festival de corrupción que caracteriza a todas las obras de este gobierno", finalizaron.

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