Apuntan a cambios estructurales en la salud pública

El secretario municipal del área, Diego Palomo, estuvo ayer en el Concejo Deliberante. Dijo que multiplicarán los equipos primarios para que trabajen en forma estable en distintas zonas de la ciudad, derivando pacientes a dos grupos superiores de atención.

El titular de la secretaría comunal de Salud, Diego Palomo, presentó ayer en el Concejo Deliberante los principales lineamientos del presupuesto 2012 para su área y planteó el cambio de paradigma que el Ejecutivo quiere profundizar durante este año, el cual tiene que ver con cambiar la lógica de la población acerca de que sólo el médico puede dar respuestas en materia de salud.

La descripción de esta nueva postura acaparó gran parte de la reunión que duró más de tres horas y media entre Palomo --quien asistió junto a siete colaboradores-- y concejales de distintos bloques.

Según el funcionario, el actual sistema genera una demanda "inagotable" y un sistema "infinanciable", que "no brinda la mejor respuesta posible".

Explicó que con el nuevo plan se conforman equipos compuestos por un médico, un enfermero, un administrativo y un promotor de salud, quienes trabajan en forma estable en las comunidades, en un horario de 8 a 16, de lunes a viernes, con tareas dentro de las unidades sanitarias y en los domicilios.

De hecho, ya comenzaron a realizarse las primeras pruebas durante el 2011, implementando equipos de salud en el marco de este sistema en siete barrios: Villa Floresta, Saladero, Bordeau, Boulevard Juan B. Justo, Rivadavia, Latino y Avellaneda.

"Planteamos organizar, en equipos de salud, las respuestas que da el primer nivel de atención integrado por unidades sanitarias, centros de salud y la faz ambulatoria del Hospital Municipal. Estos equipos trabajan en unidades sanitarias y tienen en los centros de salud equipos de referencia que los ayudan a resolver algunas consultas o los casos más complejos. Además de esto, tienen una línea de apoyo, una especie de directorio con especialistas a los cuales pueden acudir para brindar alguna atención", dijo Palomo.

En este sistema, especialistas como pediatras y ginecólogos pasarán a los centros de salud (por ejemplo, el Hospital Menor de Ingeniero White y el centro "Luis Piñeiro", de Adrián Veres y Martín Gil) para que atiendan los casos específicos.

"No se trata de habilitar nuevos consultorios. En la misma unidad sanitaria, en vez de que esté siempre el enfermero y médicos de distintas especialidades durante diferentes días, estará este equipo todas las semanas, relacionándose con la comunidad con otra política vincular", expresó el secretario.

Afirmó que al instaurarse esta metodología, se aumentarán las horas de trabajo y no disminuirán las de atención al público.

También señaló que la población debe entender que las unidades sanitarias no están preparadas para atender emergencias.

"Nosotros queremos fomentar un vínculo con la unidad sanitaria y que la persona vaya si tiene fiebre, por ejemplo, pero que también trabaje en la prevención y en los controles. Asimismo, se puede trabajar con las instituciones de la comunidad, por ejemplo en lo referido a las adicciones, puesto que el equipo de salud trabaja siempre en esa zona y conoce las problemáticas del sector", opinó.

Dijo que se estableció una estrategia de trabajo para estos equipos.

"Estos grupos atenderán las demandas espontáneas, las enfermedades crónicas y las consultas de orientación. Por ello, cuando la gente viene a pedirle un turno, en vez de darle un número por orden de llegada, se le pregunta qué requiere o qué necesita. A unos, por ejemplo, les dirán que vuelvan dentro de una semana, a otros les dirán que van a ir al domicilio al otro día, a otros los atenderán en el momento y a otros los derivarán al hospital".

El "mientras tanto". Para la concejala de Integración Ciudadana, Miriam Iantosca, el Ejecutivo plantea un cambio de paradigma muy importante. "Lo que me ocupa es el `mientras tanto', puesto que hoy faltan médicos en las unidades sanitarias. Vamos a seguir de cerca el cambio que se pretende llevar a cabo. Además, cuando se implemente este sistema tendrá que ser acompañado por un cambio sustancial en el salario de los médicos, porque uno de los problemas es que no se consiguen profesionales", dijo.

El sueldo de los médicos

La concejala Aloma Sartor (UCR) también planteó su preocupación por el posible debilitamiento del sistema de atención de la salud, a partir de la disconformidad de los médicos con los salarios que paga la comuna, lo cual dificulta encontrar profesionales interesados en trabajar para este sistema. Este fue parte del diálogo entre Sartor y Palomo:

Sartor: Parece que hay una cuestión salarial a recomponer con el sector médico. Mi interés es evitar un posible debilitamiento del servicio. ¿Cuál es la postura del Ejecutivo al respecto?

Palomo: Los médicos, por el sistema de bonificaciones que tienen, cobran un diferencial al resto de los empleados municipales: tienen una bonificación del 5% por planta, otra del 10% asociada a su salarios, pero después tienen por función, por hacer guardias, por guardias pasivas... Hay un salario diferencial para profesionales.

"Hay que hacer un ejercicio muy sencillo. Busquen municipios de la provincia parecidos, como Tres Arroyos, Mar del Plata, Punta Alta o Necochea y vean cuánto pagan a los profesionales. No es bueno comparar con escalas menores, pero la verdad que no es un mal pagador el municipio de Bahía Blanca.

"Nosotros decimos que, vía bonificaciones, se generan desigualdades (...) porque nosotros le damos una bonificación diferencial a todos los profesionales que los distancia del resto de los empleados administrativos: un trabajador social de la secretaría de Promoción Social cobra un 15% menos que uno de Salud, ¿cuál es la diferencia?, ¿cuál es más o menos importante? Obviamente, hay una situación de poder del sector médico, que puede instalar en su discusión que cobre más que los demás.

"La Asociación de Profesionales plantea equipararse con Provincia, que paga un 40% de bonificación. Hagan este análisis: ¿es la misma la escala económica de Buenos Aires que la de Bahía Blanca?, ¿pueden tener los mismos recursos presupuestarios? Claramente, no. Hay que buscar consensos y trabajar entre todos".

Sartor: El problema es que no nos podemos quedar con un sistema debilitado porque los que pueden irse a trabajar al sector privado o al Hospital Penna, se van.

Palomo: Ahí tenemos una discusión ideológica y le digo por qué. El mercado de la salud, por definición, es imperfecto: el propio profesional médico o psicólogo se puede generar la demanda. En las reglas del mercado, la demanda y la oferta son libres. Comparar lo que se paga en el sistema público y en el privado es una falacia.

"La lógica de las corporaciones va oscilando de esta forma: cuando hay crisis económica, las corporaciones piden que el Estado los incorpore y les dé puestos de trabajo; pero cuando la economía mejora y el sector privado tiene mejores ganancias, las corporaciones piden que el Estado equipare las ganancias del mercado. Está claro que el sistema público debe tener niveles de ganancia dignos, justos e importantes, pero no podemos hacer el juego de compararlo hoy con el mercado privado".

Sartor: Insisto, no quisiera que el sistema se debilite sino que mejore. En ese sentido, habría que ver cómo recomponer esta situación y que no haya esa diferencia salarial.

Palomo: Nosotros compartimos esa postura y estamos dispuestos a discutir. Me parece que en el financiamiento de la salud también hay que tener en cuenta el concepto de responsabilidad social. Entiendo que los profesionales de la salud, más allá de comparar sus ganancias en lo público con lo que ganarían en lo privado, tienen que discutir su rol social. Hay principios éticos.

"¡Mirá qué paradoja de la política estatal! Formamos profesionales en universidades públicas, hacen la residencia en hospitales públicos con las personas que pagan los impuestos, obtienen su título de residencia, se carterizan y nos venden el producto a precios extraordinarios (...). Igualmente, estoy dispuesto y tengo la vocación total de poder llegar a un acuerdo lógico, justo, responsable, no en la lógica de la extorsión, con todos los compañeros de trabajo del sistema de salud".

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