El FAP apuesta a consolidarse y mira de reojo al radicalismo

Desde el espacio de Hermes Binner ya se analiza una posible alianza con sectores de la UCR y de la Coalición Cívica
Por estas horas Hermes Binner y Margarita Stolbizer concluyeron una amplia recorrida bonaerense con la idea de consolidar la marca registrada que supone el FAP (Frente Amplio Progresista). En un año de pausa electoral que parece no ser tal a juzgar por los movimientos que ensayan los principales actores de la política provincial, este armado opositor al kirchnerismo comenzó a emitir señales de cara a la elección de medio término que está a la vuelta del almanaque.

En sintonía con los números de las últimas encuestas conocidas que ubican a Binner en el pelotón de los posibles candidatos más votados para la sucesión presidencial, el FAP inició un doble trabajo: amalgamar lo que ya tiene e iniciar, por ahora de manera informar, contactos con otros sectores políticos con los que a priori existen afinidades para imaginar una posible convergencia.

Es en ese contexto que Stolbizer comenzó a mostrarse junto al nuevo titular de la Coalición Cívica, Adrián Pérez. Un reclamo vía judicial a la Nación para que coparticipe más fondos a la provincia de Buenos Aires, los juntó para la foto. Pero las conversaciones con la CC van bastante más allá de aquél retrato, al punto que no pocos dirigentes del FAP imaginan a Pérez en la lista de candidatos al Congreso de la fuerza que lidera Binner.

DIFICIL CONVIVENCIA

Sin embargo, en el armado en el que conviven el socialismo, Gen, Libres del Sur con Jorge Ceballos y Victoria Donda a la cabeza y la Unidad Popular de Víctor De Gennaro, empezó la discusión en torno de un aspecto que genera una fuerte tensión interna: la posibilidad de sumar al radicalismo para la aventura electoral de 2013.

“Charlas informales hay por todos lados, pero no existe diálogo institucional”, dicen en el FAP con respecto a los sondeos con la UCR.

En rigor, no podría ser de otra manera: el armado de Binner y Stolbizer debe primero garantizar su cohesión antes de dar ese paso formal. Los dirigentes de Unión Popular, por caso, no quieren saber nada de un acuerdo con los radicales.

Por eso el FAP empezó a analizar qué mecanismos utilizará para avanzar con alianzas sin que se resquebraje el andamiaje propio.

El último intento de acuerdo con la UCR tampoco dejó un buen recuerdo para el Frente Amplio. El cierre bonaerense radical con Francisco De Narváez terminó por dinamitar el entendimiento y generó rispideces y desconfianzas mutuas.

“Hay una idea mayoritaria de abrir la posibilidad de un acuerdo, pero no va a ser sencillo”, dicen cerca de Stolbizer. “Primero hay que ver cómo definen la interna de ellos, porque en el radicalismo hay quienes quieren ir con nosotros, otros prefieren ir solos y también están los que presionan para juntarse con Macri”, argumentan.

A fuerza de apelar al pragmatismo, en algunos sectores del FAP se estima que con la UCR se terminará por un “acuerdo de conveniencia mutua” con el radicalismo. “Es sencillo: nosotros renovamos tres senadores y ellos, seis. Y como los pisos para acceder a esas bancas son muy altos, si vamos divididos ninguno de los dos va a llegar”, razonan.

“No va a ser fácil acordar con ellos, pero si vamos juntos hay buenas perspectivas de hacer una muy buena elección en la Provincia”, pronostican.

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