Otra de las líneas con las que se manejará Ambiente de la Provincia es la generación de energía con biomasa.
La Secretaría de Ambiente de Córdoba detalla que puede ser natural, residual o producto de cultivos energéticos. “Dependiendo, entre otras cosas, de la región geográfica, Córdoba cuenta con residuos forestales (aserrín), cultivos energéticos (maíz, trigo, sorgo), estiércol animal, cáscara de maní y de girasol y cultivos específicos para biomasa: forestales (sauce, álamo) y herbáceos”, detalla un documento elaborado en la repartición provincial.
La idea es que en Córdoba se comience a utilizar para producir energía. En realidad, no es algo novedoso: el parque industrial de Aceitera General Deheza (AGD), en esa localidad, obtiene 80 por ciento de su energía a través de una turbina que utiliza cáscara de maní y girasol como combustible.
Fuentes de la empresa comentaron que el sistema tuvo dos etapas. La primera comenzó en 2002, con una caldera cascarera de producción de vapor. En 2006, se empezó a invertir en la adaptación de la caldera para vapor de alta presión y se le agregó una turbina de 13 megawats. La caldera cuenta con un filtro electrolítico, y desde AGD aseguran que retiene la totalidad de las partículas. Las cenizas producto de la incineración se utilizan como material de relleno o como abono.
Además, AGD ya cuenta con la segunda certificación de las Naciones Unidas por la reducción de emisiones de carbón a la atmósfera.
En Ambiente de la Provincia esperan replicar esta experiencia, empezando con la identificación de estos recursos, su cuantificación, la determinación de su calidad y su potencialidad para producción de energía; la determinación de las zonas, municipios y comunas con potencial para la instalación de proyectos y la preselección de posibles localizaciones para instalar plantas generadoras de energía en base a biomasa.
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