Los concejales sancionaron una ordenanza que establece la creación del “Centro Municipal de Salud Animal y Zoonosis” y declara a San Nicolás como “Municipio no eutanásico”. El proyecto se construyó a partir de aportes de ONG's y entidades protectoras.
A lo largo de todo el verano, a partir de medidas adoptadas por el Gobierno local, planteos antagónicos de grupos de interesados en la materia, movilizaciones y hasta un escrache al Secretario municipal de Salud Pública y Acción Social, el tema de qué hacer con los perros callejeros había ganado un marcado relieve público.
En medio de esta agitación pública, ONG's, grupos de proteccionistas y vecinos particulares entraron de lleno en el debate y fueron sugiriendo medidas y propuestas al Concejo Deliberante (un dato más que ilustrativo: en la anterior sesión extraordinaria del Concejo Deliberante habían tomado estado parlamentario un total de 15 notas referidas al tema).
Según habían advertido desde el oficialismo, el conjunto de esas propuestas sería volcado a un proyecto de ordenanza tendiente a legislar sobre el asunto. Ese proyecto integró el grupo de expedientes que los concejales trataban ayer en una sesión extraordinaria que estuvo nutrida de presencia de proteccionistas.
En concreto, en su primer artículo resolutivo el proyecto de ordenanza planteaba la alternativa de transformar el Centro Municipal de Esterilización Canina y Felina en el “Centro Municipal de Salud Animal y Zoonosis” (CMSAZ), para el desempeño de las tareas de control de salubridad, vacunación y esterilización de animales domésticos: castraciones, vacunación antirrábica, desparasitación y atención antisárnica; todas estas prácticas, con carácter gratuito.
“No eutanásico”
El proyecto también buscaba declarar al Partido de San Nicolás de los Arroyos como “Municipio no eutanásico”, adhiriendo a la ley 13.879 de la provincia de Buenos Aires. Además, se reconoce como único método de control de la población de la fauna urbana a las castraciones quirúrgicas masivas, sistemáticas, extendidas, abarcativas y tempranas.
Con una modificación introducida en el recinto por el concejal radical Eduardo Suárez, el proyecto fue aprobado por unanimidad. El cambio que propuso Suárez tuvo que ver con la redacción del octavo artículo de la ordenanza, que establecía: “Instruméntese una Mesa de Trabajo mensual con la participación del CMSAZ, ONG's y entidades de bien público dedicadas a la temática animal, con el fin de proponer, monitorear y evaluar las acciones a llevar a cabo”.
El radical pidió que se especifique la participación del Colegio de Veterinarios en esa Mesa de Trabajo. Todos estuvieron de acuerdo en aceptar esa propuesta.
A su vez, Ignacio Mateucci (titular del bloque del Frente Social) también propuso una modificación, que promovió descontento entre los proteccionistas que presenciaban el encuentro. Planteó la alternativa de ampliar uno de los artículos de la ordenanza para exigir que los perros “habituales en la vía pública” deberían estar identificados con una medalla que indique nombre, apellido de la persona que asume la responsabilidad en la tenencia de ese animal.
A la vuelta de un cuarto intermedio en que se discutió al asunto, Andrés Quinteros anunció que el Frente Social retiraba esa moción. La aprobación de la ordenanza promovió aplausos entre quienes habían presenciado la sesión para ser testigos del tratamiento del proyecto.


Comentá la nota