Aprobaron la creación de barrios cerrados en Esquel

Si bien el texto original del proyecto tuvo algunas modificaciones, en lo sustancial no sufrió cambios y finalmente el viernes se aprobó la creación de barrios cerrados tipo countries en la ciudad de Esquel.
La iniciativa que fue muy discutida por los bloques que integran el cuerpo legislativo municipal pero finalmente fue aprobada con un sólo voto en contra, el del concejal vecinalista Osvaldo González Salinas.

Entre los requisitos se dispuso exigir cerramiento perimetral, acceso restringido y vigilancia interna o seguridad privada para que el emprendimiento inmobiliario sea considerado como una urbanización cerrada.

Asimismo el proyecto aprobado en realidad es una modificación al Código de Planeamiento Urbano existente, en el cual ya hacía mención a las urbanizaciones cerradas pero no las reglamentaba. Entre las características fijadas por la norma, se dejó expresado que las urbanizaciones cerradas deberán proyectarse en zonas periurbanas con una adecuada conectividad e integración vial con su entorno, evitando obstaculizar la continuidad de la trama vial existente o futura.

Contra toda naturaleza

Más allá del respaldo del justicialismo, Pach y radicalismo, el concejal del Frente Vecinal Gonzalez Salinas salió una vez más a cuestionar la iniciativa impulsada desde el Ejecutivo municipal, por considerar que estará generando “una ciudad dentro de la ciudad”, profundizando aún más las diferencias sociales ya existentes.

Los vecinos de la ciudad cordillerana se habría manifestado mayoritariamente en contra de los barrios cerrados, sin embargo no hubo mucho espacio para el debate público y se estampó la norma.

Entre los argumentos que primaban desde el sentido común, es que una planificación urbana para una ciudad bendecida por sus bellezas naturales y ya encajonada por las mismas montañas, pensar en zonas de aislamiento y sectores selectivos es “ir contra la impronta de la propia naturalezas”, argumentó un profesional de la arquitectura.

El edil vecinalista González Salinas explicó que “las modificaciones que se han hecho al proyecto anterior, del mes de junio, dicen que sólo autorizarían los barrios cerrados en las áreas suburbanas y rurales, lo cual es lógico porque el área urbana ya esta edificada y ya no hay lugar para hacer un barrio cerrado. El problema es que lo que hoy es área suburbana mañana va a ser urbana y entonces nos va a quedar un barrio cerrado dentro de la ciudad dentro de 20 años, ¿cómo se elimina eso?”.

Por otra parte, «la segunda cuestión es que los requisitos para ser un barrio cerrado no se modificaron y hay dos obligaciones que nos preocupan mucho, tiene que haber un cerramiento perimetral y acceso restringido y tiene que haber vigilancia interna privada. Nos oponemos a estos dos aspectos de los barrios cerrados porque nos parece que es generar una ciudad dentro de la ciudad, es apuntar a la exclusión y a la discriminación”.

Según fuertes versiones, la aprobación casi unánime tiene que ver con importantes intereses vinculados al negocio inmobiliario. “Contrariamente a las declaraciones en las que se decía que se buscaba que la gente tuviera acceso a la vivienda. Sólo va a tener acceso a este tipo de vivienda la gente de mucho dinero”, observó un vecino.

La polémica amaga con seguir, pese a la definición del Deliberante, porque no solo no fueron consideradas las notas con las numerosas firmas de vecinos, sino que no se profundizó la voluntad popular al respecto, y la comunidad esquelense como se sabe, no se caracteriza por bajar los brazos en las luchas comunes.

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