Aprobaron aumentos para boletos a las delegaciones

En una sesión algo enrarecida por la presencia de efectivos policiales, una manifestación de trabajadores fuera del recinto y el retiro de los ediles del bloque justicialista, el Concejo Deliberante aprobó hoy modificaciones en el cuadro tarifario del servicio de transporte público. Los cambios habían sido solicitados por la empresa Vercelli y los propios trabajadores.
Al cabo de cuatro meses de creciente tensión, el Concejo Deliberante de San Nicolás accedió hoy al pedido de la empresa Vercelli Hnos para revisar el cuadro tarifario del servicio de transporte público de pasajeros, que se había sancionado el 22 de diciembre pasado. Sobre la base de un expediente conformado a partir de una propuesta de la empresa y otra de sus trabajadores, se aprobaron modifiaciones a la polémica ordenanza 8.147: el cambio central tiene que ver con subas en las tarifas para los viajes entre San Nicolás y sus delegaciones. El valor del boleto local no se tocó, pero se podría adelantar el aumento previsto originalmente para el 1º de marzo.

De antemano se sabía que sería una sesión trascendente. En medio de la tensión que venía ganando el conflicto entre Vercelli Hnos y la seccional San Nicolás de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que eventualmente desembocaría en un nuevo paro de colectivos, la expectativa estaba puesta en que los concejales dieran una respuesta al planteo de la empresa. En este sentido, vale recordar que el conflicto laboral se había dado por la suspensión de diez trabajadores: una medida que, según explicara la empresa, obedecía a su difícil situación financiera luego de los valores tarifarios “insuficientes” fijados en diciembre.

Naturalmente, esa expectativa y esa tensión fueron palpables en el Palacio Legislativo ubicado en Lavalle y Sarmiento. Los trabajadores querían presenciar en el encuentro, pero no les fue permitido ingresar al recinto. Una fuerte presencia policial custodiaba las puertas del edificio. Según explicaría más tarde Andrés Quinteros, presidente del Concejo Deliberante, la medida de prevención respondía a los incidentes registrados el martes en el Palacio Municipal, que tuvieron como protagonistas a los mismos trabajadores y los mismos concejales.

Desde la bancada justicialista que preside, Oscar Bossoletti llamó la atención sobre esa inusual restricción a participar de una actividad de carácter e interés públicos. Fue entonces que Quinteros expuso los motivos. Pero al del PJ esos argumentos no parecieron convencerlo. Pidió un cuarto intermedio y todos los miembros de su bloque salieron a la calle para mantener un diálogo con los trrabajadores. Reiniciada la sesión, Bossoletti pidió a Quinteros que permitiera la presencia de los empleados de Vercelli en el recinto. Ante una nueva negativa, los del PJ se levantaban de sus bancas y abandonaban el recinto. Corrían apenas 25 minutos desde que la sesión había sido abierta. Para ese momento, la impaciencia de los trabajadores nucleados en la calle comenzaba a expresarse en los estallidos de las bombas de estruendo detonadas frente al Palacio Legislativo.

A pedido de Suárez

Aún con trece concejales en sus butacas, el encuentro seguía superando el quórum mínimo que se requiere para sesionar. Al cabo de las primeras formalidades (ingresos y egresos de notas e informes), el cocejal radical Eduardo Suárez despejaría una incógnita central: si se trataría o no alguna iniciativa relacionado al transporte público. Suárez pidió el tratamiento sobre tablas de un expediente que se había conformado reuniendo dos propuestas similares presentadas por la empresa, por un lado, y por los propios trabajadores, por el otro.

En concreto -ajuste más, ajuste menos- se trataba de propuestas semejantes a la que el Concejo Deliberante había rechazado el 8 de marzo pasado y a lo que se supo el martes respecto a la existencia de un “preacuerdo” o “acuerdo informal” entre la empresa y los concejales.

Tras un extenso cuarto intermedio, la sesión se reanudó. Se dio entonces una primera señal de que el asunto quedaría resuelto: se permitió a los trabajadores que ingresaran al recinto. Y una segunda: la moción presentada por Suárez era aprobada por unanimidad.

La tercera y definitiva: la aprobación misma del proyecto, que salió por mayoría con la única negativa proveniente de la banca del Movimiento Evita que ocupa Teresa Verón. Sin los justicialstas en el recinto, el resultado de la votación fue 12 a 1.

“Como empleados de la empresa Vercelli, queremos agradecer a los concejales aquí presentes por la buena predisposición y voluntad que tuvieron para que la problemática que tiene la ciudad pueda llegar a buen término. Discúlpennos si en algún momento sintieron presión. No queríamos meter presión, pero también estábamos desesperados por un futuro incierto. El tema se venía tratando desde hace mucho, y no veíamos una solución. Quedamos a la espera de que esto sea promulgado por el Departamento Ejecutivo”, expresó a los concejales Abel Ferracuti, empleado de Vercelli Hnos, quien tuvo la palabra durante un cuarto intermedio.

Los cambios

El proyecto que aprobó el Concejo Deliberante y que modifica a la ordenanza vigente, se compone de cinco artículos. El primero agrega un párrafo para establecer que se designa a la subsecretaría de Ordenamiento Urbano como autoridad de aplicación, “con plena competencia para la supervisión y contralor del servicio”.

El segundo incorpora un aumento de 30 centavos en la tarifa para el recorrido que une San Nicolás y La Emilia. De los 2,70 pesos actuales, ese boleto pasará a costar 3 pesos. Además, dependiendo de la fecha en que la ordenanza sea promulgada por el Ejecutivo, también puede suponer que se adelante la entrada en vigencia del incremento del boleto local, algo que ya estaba previsto en la ordenanza sancionada en diciembre. Ese boleto, que hoy cuesta 2,30 pesos pasará a costar 2,60 a partir de las 0:00 horas del día posterior a la promulgación de la reciente ordenanza. Según la normativa anterior, la aplicación de ese incremento estaba previsto para el 1º de junio próximo.

El tercer artículo del proyecto aprobado hoy tiene que ver con el valor de los boletos para viajar entre San Nicolás y las delegaciones, y entre delegación y delegación. El cuadro tarifario aprobado ayer quedará conformado así: San Nicolás – Campos Salles: 3,00 pesos; San Nicolás – Villa Esperanza: 2,60 pesos; San Nicolás – General Rojo: 3,90 pesos; Villa Esperanza – General Rojo: 2,60 pesos; Campos Salles – Villa Esperanza: 2,60; San Nicolás – Conesa: 7,80 pesos; San Nicolás – Erézcano: 6,00 pesos; Conesa – Campos Salles: 6,00 pesos; Conesa – Erézcano: 3,00 pesos; Conesa – General Rojo: 5,30 pesos; General Rojo – Erézcano: 3,00; y Erézcano – Campos Salles: 5,00 pesos.

El cuarto artículo estableció un valor de 10 pesos para la tarjeta de pasajes «Mi Boleto». Y el quinto establece un cuadro de bonificaciones para el sistema de abono con tarifa diferencial en la carga y recarga de la tarjeta «Mi Boleto», que va desde los 3 a los 30 pesos, dependiendo de los montos de cada abono.

Se treminaba así el capítulo concerniente al Concejo Deliberante en el marco de la delicada situación del transporte público de la ciudad. En ese mismo momento se iniciaba otro: la empresa y el gremio daban inicio a la audiencia en la delegación local del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires. Y todavía habrá que esperar la parte que toca al Departamento Ejecutivo, encargado de promulgar -o no- el proyecto de ordenanza sancionado por los concejales.

LAS FECHAS CLAVE DEL CONFLICTO

10 de noviembre de 2011. Tomaba estado parlamentario un expediente conformado a partir de una nota presentada por la empresa Vercelli Hnos, que pedía a los concejales un incremento tarifario.

22 de diciembre de 2011. El Concejo Deliberante aprobaba un aumento inferior al que había solicitado la empresa. De 1,80 pesos, el boleto pasó a costar 2,30 (y 2,60 a partir del 1º de junio próximo). La empresa había comentado a los integrantes de la comisión de Obras y Servicios Públicos que el valor que se necesitaba para la tarifa plana era el de 4,20 pesos.

3 de enero de 2012. Tras considerar “insuficiente” el incremento otorgado, a través de una nota la Directora de la empresa Vercelli advertía a los concejales que “dejamos constancia que los aumentos autorizados por ese Concejo se aplicarán bajo expresa protesta de la firma que represento”.

7 de febrero de 2012. El transporte público se mantenía paralizado durante unas horas. Los choferes asistían a una asamblea de trabajadores. La UTA y la empresa se encontraban ante la delegación local del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, discutiendo un retraso en el pago de aguinaldos.

8 de marzo de 2012. Nueva negativa del Concejo Deliberante. La empresa había presentado una alternativa intermedia: adelantar el aumento previsto para junio. En sesión extraordinaria, los concejales rechazaban la propuesta.

22 de marzo de 2012. UTA entra en estado de alerta, tras recibir una notificación de la empresa que indicaba que 10 trabajadores serían suspendidos.

27 y 28 de marzo de 2012. Llegan las cartas documento a los 10 empleados suspendidos por la empresa Vercelli Hnos.

29 de marzo de 2012. La UTA define lanzar y aplicar de inmediato una medida de fuerza. No hay colectivos en las calles nicoleñas entre las 6:00 y las 10:30. La medida se levanta tras una intimación del delegado local del Ministerio de Trabajo de la Provincia, Marcelo Herrera.

12 de abril de 2012. Los concejales rechazan un pedido de Vercelli Hnos para revocar la ordenanza que estableció incrementos “insuficientes” en el cuadro tarifario del servicio.

3 de abril de 2012. Durante una audiencia en la que participan referentes de Vercelli Hnos y de UTA, Herrera dicta una conciliación obligatoria por quince días hábiles.

24 de abril de 2012. Una situación de tensión se vive en el Palacio Municipal cuando trabajadores de Vercelli Hnos agreden a concejales del bloque oficialista. Ediles y empresarios buscaban una salida al conflicto del transporte.

26 de abril de 2012. Día clave por partida doble. Por un lado, el Concejo Deliberante aprueba medidas paliativas que la empresa había solicitado. Por el otro, ese dato no alcanza para conciliar las partes en el ámbito ministerial. La conciliación obligatoria es prorrogada por cinco días hábiles más.

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