Fue tras el acuerdo alcanzado por la UE, que había sido bloqueado por España y Italia hasta que se dictaran medidas a corto plazo para estabilizar los mercados financieros.
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y el primer ministro italiano, Mario Monti, pusieron anoche una reserva sobre el pacto para el crecimiento hasta que hubiera un acuerdo sobre medidas a corto plazo para estabilizar los mercados financieros ante las dificultades para financiarse a precios razonables.
Tras alcanzarse en la madrugada de hoy un acuerdo para recapitalizar directamente la banca a partir de 2013 y dando nuevos poderes al Banco Central Europeo (BCE) como supervisor bancario europeo, se liberan ya los 120.000 millones para el crecimiento con los que los Veintisiete quieren fomentar el empleo y la actividad económica.
“Hemos alcanzado una acuerdo que será útil tanto a corto como a largo plazo”, señaló el presidente permanente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que en la rueda de prensa final ha calificado de “histórico” en varias ocasiones el acuerdo de esta madrugada.
En la misma línea, el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, señaló que las medidas acordadas para el crecimiento y el empleo “son lo que la ciudadanía y los inversores venían pidiendo”.
“Hace unos meses era impensable los pasos tomados”, ha añadido Barroso.
El montante del pacto, equivalente al 1 % de la riqueza nacional bruta de la Unión Europea (UE), procede de iniciativas ya previstas, por lo que no puede considerarse financiación nueva.
Esta dotación es inferior a la que propusieron España, Italia, Francia y Alemania (130.000 millones) en la cumbre a cuatro que celebraron la semana pasada en Roma.


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