La suba de la Tasa General Inmobiliaria (TGI) será de un 28 por ciento para los barrios y de un 33 por ciento para la zona céntrica. El incremento se grabará en la factura de marzo y es para cubrir el creciente costo de los insumos esenciales para el funcionamiento de los servicios municipales.
El municipio también ofrece otros servicios de importancia para los barrios, como el funcionamiento los ocho centros de salud municipales, a los que en los últimos años se incorporaron más profesionales para ampliar la cobertura médica de atención primaria de salud y ofrece el servicio de jardines municipales. Desde el 2005 realiza el tratamiento de efluentes domiciliarios, un privilegio que pocos municipios en el país lo tienen.
En 2012, a los tratamientos de efluentes se le agrega un costo adicional que es la extracción de los barros de la laguna sanitaria. Para esto se necesitó comprar una bomba extractora y preparar una playa de secado de barros para el óptimo funcionamiento del sistema de tratamiento de efluentes.
Al tener en cuenta el incremento de los insumos por la inflación, los dirigentes políticos de Color Gualeguaychú –hoy el único bloque opositor en el HCD- habían planteado una necesidad de suba de las tasas en plena campaña política, pero a su vez, como planteó en el recinto el concejal Ricardo Rodríguez, se debe controlar mejor el gasto.
“Necesitamos saber cómo gasta el municipio en barrido, limpieza, cuales son los índices de cobranza de las tasas, hasta dónde llegan las facturas de TGI y dónde no llegan, necesitamos saber si hay interrelación entre la AFIP, la DGR y el municipio con respecto a la tasa de comercio que todos sabemos que es un porcentaje de lo que se factura”.
Para ejercer un control del gasto eficiente, el secretario de Haciendas, Daniel Acuña, implementó en 2008 las cuotas mensuales para las reparticiones que se discutían con cada director de área, con el fin de que el presupuesto anual asignado pudiera durar lo más posible, sin que esto resintiera el servicio.
El diseño urbano de esta ciudad es muy particular, su casco urbano es muy extenso y en el centro, donde el monto de las tasas es superior al ser zona residencial, la densidad demográfica no está tan concentrada como en otras ciudades, donde a lo largo de los años se pudieron construir edificios torres.
Fuera del radio céntrico, desde 1998 con el lanzamiento del programa Mil Viviendas hasta la fecha comenzaron a construirse barrios de viviendas sociales en todos los puntos cardinales y muchos de estos barrios no pagan impuestos al no haber podido conseguir aún la escritura del terreno por parte del IAPV, para con esta documentación hacer el trámite en Rentas Municipal y ejercer el deber de todo ciudadano: pagar sus impuestos.
Como resultado, es mayoritaria la recaudación de la zona céntrica o residencial con la que tienen que solventarse todos los servicios, para una comunidad exigente, pero que tampoco es consciente del cuidado de los recursos como el agua. Además la mitad de la población tampoco es responsable en el tratamiento de los desperdicios domiciliarios, dado que sólo la mitad de los hogares separa sus residuos en orgánicos e inorgánicos, lo que contribuye a enterrar menos basura en el centro de disposición final.
En cuanto al agua, el Estado Municipal invirtió millones de pesos para mejorar la producción y distribución domiciliaria en los barrios más alejados de Obras Sanitarias, pero no se podrá seguir invirtiendo para seguir derrochando este recurso. De acuerdo a datos que suministra Obras Sanitarias, en día de altas temperaturas, cada persona consume 300 litros de agua por día es decir que una familia tipo de cuatro personas necesitará 1200 litros de agua por día para satisfacer sus necesidades, demasiado si se compara con localidades como Urdinarrain y Pueblo Belgrano donde los domicilios tiene medidores de agua, un recurso que cuesta mucho potabilizar, que es un bien escaso para la humanidad.
Porcentaje de cobrabilidad
Cuando la actual administración Bahillo llegó a la municipalidad en 2007, el índice de cobrabilidad era del 65 por ciento en términos generales. Al finalizar su primer mandato ese índice se elevó por encima del 70 por ciento en general y en el centro la cobrabilidad llegó al 93 por ciento.
Con la crisis del 2009, donde la temporada turística fue mala por las inundaciones y la Gripe A, sumado a que en 2010 no hubo aumento de tasas, las finanzas municipales comenzaron a complicarse por la inflación y el incremento de los insumos.
“Las tasas son muy bajas comparadas con otras localidades”, expresó el concejal Martín Piaggio presidente del bloque oficialista.
“El aumento de tasas tiene que ver con achicar la brecha que se tiene entre el costo del servicio y lo que se cobra. Lo que se pretendió en estos cuatro años es hacer hincapié en la mejora de los servicios que brinda el municipio”, agregó.
“De 2001 a 2007 no hubo aumento de tasas, luego se aumentó en 2008, 2009; en 2010 no hubo ajuste, lo que frenó este proceso de poder ir acomodándonos de a poco para que los servicios se presten”, dijo Piaggio.
La urgencia en aprobar este incremento, tal vez restó debate sobre la forma de poder aplicarlo gradualmente a lo largo del año, como planteó el concejal Juan Maya (CG), sin embargo un municipio que tiene comprometido el 62,67 por ciento de los recursos del presupuesto general de funcionamiento 2012 en salario, no puede darse el lujo de no ajustar sus tasas todos los años.
Este costo salarial en 2012 representará 107.233.600 pesos para el pago del personal, que según la Ordenanza de presupuesto es de 1.122 agentes.
Este porcentaje da una señal de alerta para un municipio que ya tiene una total dependencia de obtención de recursos de provincia y nación para obras de infraestructuras. El alineamiento político municipio, provincia y nación, hace que la ciudad esté bendecida, pero ¿Qué nos deparará el futuro?
Incremento porcentual por zona Tasa mensual mínima
Zona A 33 por ciento, $ 42,71
Zona B 29 por ciento, $ 30,60
Zona C 28 por ciento $ 14,33
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