El concejal del Movimiento Popular Malargüino (Mopoma) Gabriel Ferrero, sigue su peregrinación para lograr asumir en el cargo por el que fue electo.
Ayer llegó a la Legislatura para presentar sendas notas ante las comisiones de Derechos y Garantías de ambas cámaras, en las que solicitó la intervención ante el atropello al que es sometido por los ediles del PJ del sureño departamento.
Y su viaje a la metrópolis no fue en vano, se llevó una resolución del Senado en el que se refleja el apoyo político unánime a su asunción a la banca del Concejo Deliberante.
La asunción de Ferrero fue objetada por ediles del PJ, quienes señalaron que el electo concejal del Mopoma firmó 31 cheques por el total de 113.117,86 pesos, cuya cobranza aún no ha sido concretada.
Allí sentenciaron que el del Mopoma "está inhabilitado moralmente para su asunción". Desde entonces la lucha ha alterado la calma de Malargüe.
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