Sostienen que de esta manera, la presente ley viene a incluir y a hacer visibles a personas que siempre estuvieron con nosotros
La Ley de Identidad de Género viene a incluir y a hacer visibles, a personas que siempre formaron parte o estuvieron con nosotros, si bien silenciados, perseguidos y discriminados, era necesario que el Estado reivindique a los mismos.
En nuestra sociedad se debe respetar a las personas que piensan y actúan en forma diferente, para poder vivir con tolerancia, de este modo evitaremos desde ahora, lo que vino sucediendo desde hace mucho tiempo, esto es, que la prostitución haya sido la única salida para las personas transexuales.
Por ello, con esta normativa se va a abrir una expectativa de desarrollo humano diferente, pues habrá igualdad y esa discriminación que se daba en el ámbito educativo, en lo laboral y mucho más grave aun en las actuaciones policiales, irán desapareciendo.
Durante mucho tiempo la discriminación de género, coloco a transgeneros, travestis y homosexuales en total marginación, cuando buscaban empleos o cuando los propietarios de viviendas se negaban a alquilarles las mismas. Todo esto cambiará ya que se vence una discriminación de quienes expresan físicamente una inclinación sexual cuando en su documento de identidad aparece lo contrario.
En relación a la Ley de Muerte Digna, el Defensor del Pueblo de la Provincia , Dr. José Leonardo Gialluca ya había expresado hace un tiempo, por el apoyo a la misma e incluido dentro de la recopilación de antecedentes que hizo, como una solución a esta delicada temática, la de formar Comité de Ética para que con la anuencia de la familia, sin apresuramientos se evalué cada caso, pues no podemos conocer los deseos expresos de los pacientes y es allí donde se hace muy difícil tomar decisiones vitales, que se enfrentan con la realidad lacerante de tener que ver a un ser querido agonizar.
Se entendió entonces que la única salida está, como se hizo ahora, en legalizar la Muerte Digna , como ya lo concreto la Provincia de Rio Negro, donde una Ley reconoce los derechos de los pacientes terminales a una muerte digna y les permite negarse a recibir tratamientos médicos que consideren desproporcionados respecto a sus expectativas de mejoras.
Esta nueva Ley basada en conceptos bioéticos y a la que se opone la Iglesia Católica implica necesariamente que los hospitales conformen, a partir de la sanción de la misma, los Comités de Ética, que ayuden a las personas a decidir sobre cómo actuar y sobrellevar la situación en estos casos.
Es por esto que todos podemos tener miradas diferentes, pero siempre vamos a estar de acuerdo en que no se prolongue una vida indigna y por ello, desde el Organismo de la Constitución se señalo que en lugar de hablarse de Muerte Digna se debería hablar más de Vida Indigna, que es la que llevan muchas personas, dado que su cuerpo está siendo agredido físicamente en forma persistente.

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