“El aporte de combustible que realiza el Municipio es errático e inestable”

El Foro Municipal de Seguridad objetó declaraciones del doctor Ventimiglia. Reprochó la gestión del gobierno municicipal y enumeró una serie de incumplimientos.
La Comisión de Monitoreo de Convenios del Foro Municipal de Seguridad del Partido de General Pueyrredon salió al cruce de las declaraciones formuladas por el coordinador del Programa de Seguridad Comunitaria, doctor César Ventimiglia, relacionadas con la provisión de combustible y otras medidas relacionadas con la seguridad.

A través de un comunicado decidieron salir a desmentir “categórica y enfáticamente” los dichos del doctor Ventimiglia.

“En primer lugar corresponde destacar que el Departamento Ejecutivo se encuentra en mora y así lo venimos reclamando desde hace más de dos años, en el cumplimiento de una serie de ordenanzas (12256, 18831, 19261, 20250, 20421 y 20422), mediante las cuales el Municipio asumió obligaciones en materia de seguridad que otrora correspondían a la Provincia. Es inadmisible y pone en riesgo a la ciudadanía, que el Ejecutivo luego las niegue y se excuse diciendo `no somos los

responsables´”, manifestaron.

Entre algunos de los cuestionamientos, el Foro de Seguridad aseveró que el Municipio “nos adeuda a los marplatenses” 400 cámaras de video vigilancia (ord. 18.831 y 19.261 recibió el dinero para comprarlas), 125 patrulleros (ord. 18.831, 19261, 20250 y 20.421 recibió el dinero para comprarlos), 285 efectivos policiales retirados contratados como adicionales (ord. 19261 – recibió el dinero para ello), un Centro de Operaciones Municipal (ord. 18.831 y 19261 – recibió el dinero para ello) y colocación y monitoreo de GPS en aquellos 125 patrulleros (ord.18.831 y 19261 – recibió el dinero para ello)”.

También se hizo mención al mantenimiento, reparaciones y provisión de combustible de 65 patrulleros, “obligación pendiente desde septiembre de 2010 y julio 2011 a realizarse con fondos municipales, pero no se ha previsto a pesar de nuestro pedido expreso la partida presupuestaria pertinente”.

Desde la Comisión de Monitoreo hicieron mención a la una Red Vecinal de Alertas (ord. 18.831 y 19.261), “la cual y a pesar de gastar el Municipio desde diciembre del 2009 más de $ 90.000 mensuales en la empresa Nextel a tal fin, no está operativa por carencia de organización y administración. La mayoría de los teléfonos se encuentran en manos de empleados municipales como los del estacionamiento medido, el sector de compras del EMVIAL y otros que nada tienen que ver con la seguridad ciudadana”.

Con respecto al tema de la provisión de combustible que debe realizar el municipio, señalaron que “el aporte es errático e inestable” y que en la actualidad se encuentra limitado a 30 litros por semana y por móvil, “pero habitualmente se corta por falta de pago”.

Ante lo expuesto, entendieron que “es imperativo, a los fines de la seguridad y de la planificación de recorridos, la regularidad y previsibilidad en los aportes”.

Otro aspecto cuestionado es la demora en la puesta en funcionamiento de los 250 civiles que fueron seleccionados para cubrir tareas administrativas en las comisarías y que hasta la fecha no comenzaron a trabajar.

“La escuela de Policía ni siquiera está abierta y en el mejor de los casos recién en el 2013 egresará la primer camada, es decir, nada por ahora”, añadieron.

Por último, desde el Foro de Seguridad le recordaron al intendente Gustavo Pulti, al secretario de Gobierno y al propio doctor Ventimiglia “que a la fecha no a cumplido con sus funciones específicas establecidas en el decreto 2662 de su designación: la implementación del Programa Integral de Protección Ciudadana, sistema del Municipio de Tigre que ha permitido bajar considerablemente el delito en otros municipios”.

“Las secuelas de la inseguridad están causando estragos en nuestra sociedad, sometida al estrés permanente, al miedo y a la incertidumbre, no sólo por la pérdida de vidas muy valiosas, o por las pérdidas económicas, sino por los daños colaterales de los que nunca nadie habla públicamente pero que se extienden en el tiempo en

cada una de las víctimas y sus familias”, concluyeron.

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