Un allegado al intendente de 25 de Mayo, David Bravo, se acercó a LA ARENA para desmentir que el funcionario estuviera cobrando un salario de 23.000 pesos mensuales.
En concepto de haberes con deducciones aparecen los rubros sueldo básico (10.176 pesos), antigüedad (480,35), "i.rem.no bonif" (1.222,54), adicional por título (2.120) y adicional zona desfavorable (4.262,54); y entre los sin deducciones, hijos (340), "as.an.vac." (340), estímulo decreto 806/04 (518,25) y suma fija diciembre 2011 (1.200).
A su vez, los descuentos son por jubilación (2.008,76), obra social Sempre (639,15), préstamo del Instituto de Seguridad Social (605), adelanto de sueldo (1.771,94), anticipo de suma fija (1.200), aporte al partido (508,80) y seguro obligatorio (15).
Esa lectura lineal le estaría dando la razón al jefe comunal. Sin embargo, la sumatoria de haberes y deducciones da un salario bruto de 27.408,33 pesos. Si se le descontara la suma fija de 1.200 pesos (ese ítem aparece en las dos hileras), el bruto sería de 26.208,33 pesos. A esta cifra habría que restarle las deducciones obligatorias, que no son todas las que figuran en el recibo, ya que el préstamo del I.S.S., el adelanto de sueldo y el aporte partidario deberían computarse como ingresos. Por lo tanto, agregándole esos tres ítems a los 20.659,68 pesos, da 23.545,42. Ante estos números, la pregunta es: ¿Bravo cobra o no cobra 23.000 pesos?
Cuando este diario publicó ese sueldo, y también un aumento en la dieta de los concejales (cobran alrededor de 12.000 pesos), se basó en el presupuesto municipal aprobado para este año. Paralelamente el cuerpo aprobó un incremento de las tasas que pasarían progresivamente a lo largo de 2012 de 66 a 150 pesos. La novedad para que esta vez todo saliera sin discusiones fue que el intendente ahora cuenta con mayoría de concejales, algo que no ocurrió en sus dos períodos anteriores.
En octubre del año pasado Bravo fue reelecto por el Movimiento Popular Veinticinqueño, ganándole a Partido Justicialista, que juntó a todos los sectores, y además obtuvo cinco de los otros lugares en el Concejo. Los ediles oficialistas son Luis Nicanor Romero, Graciela Retamales, Roberto Molina Prieto, José Pineda y José Zapata Fernández por el MPV, mientras que el PJ tiene a Mercedes Pineda, Ricardo Poyo y José Bustos.
¿Tiene coronita?
Pero más allá del debate sobre el salario del intendente, de la copia del recibo surge otro dato: Bravo no paga impuesto a las Ganancias, a pesar de que por sus ingresos le corresponde. De acuerdo a la normativa vigente a enero, el mínimo no imponible para los trabajadores solteros era de 5.782 y el de los casados con dos hijos de 7.998.
Ganancias es un tributo que se abona una vez al año, aunque en la práctica para la cuarta categoría se paga en anticipos a cuenta mensuales. Para esa categoría existe una tabla de deducciones, cuyos montos se van acumulando mes a mes, indicando al empleador las retenciones que debe hacer de acuerdo a la sumatoria de todos los salarios percibidos. Así, la sumatoria incluye tanto el salario mensual como los aguinaldos, y es por ello que muchas veces al cobrarse el aguinaldo se dispara la retención del impuesto.
La cuarta categoría está identificada como "renta del trabajo personal" y, según la ley, se trata de "rentas obtenidas por el desempeño de cargos públicos, el trabajo en relación de dependencia, seguros de retiro privado y jubilaciones, servicios personales de los socios de cooperativas, el ejercicio de profesiones liberales, dirección y sindicatura de empresas y las actividades de viajante de comercio y despachante de aduanas".
Más allá de lo clara que está la obligación del impuesto, este diario consultó a contadores y hasta a un alto funcionario, que pareció sorprendido por la pregunta, y atinó a contestar: "Debería pagarlo".
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