En abril, los médicos tendrán el protocolo para atender a mujeres violadas que quieran abortar.
Este instructivo establece que para solicitar un aborto no punible no se debe exigir autorización judicial y que para llevarlo a cabo sólo es necesario un médico, el consentimiento informado de la mujer para realizar la práctica y una declaración jurada suya donde afirme que fue violada.
La guía establece los procedimientos para la provisión de los abortos permitidos por el Código Penal y consta de dos partes. En la primera se presenta el marco jurídico para la facilitación de los abortos no punibles y en la segunda se estandariza los procedimientos clínicos y quirúrgicos.
La Guía había tenido un borrador en 2007 y luego se actualizó en 2010, pero cuando se conoció públicamente, generó tanta polémica que el ministro Juan Manzur no le dio resolución ministerial. Precisamente, la falta de protocolos instrumentados era una de las trabas para la aplicación del fallo de la Corte Suprema. De hecho, sólo dos provincias ya contaban con una guía, Chubut y Santa Fe.
“Nosotros vamos a bajar la guía como un programa más, como por ejemplo el protocolo que actualmente se aplica para tratamiento de abortos por hemorragia”, explicó Claudia Noriega, del Programa de Salud Sexual del Ministerio de Salud de San Juan. Noriega adelantó que de todos modos van a respetar la objeción de conciencia de los profesionales, es decir que no podrán sancionar a los médicos que se nieguen a realizar la práctica. ‘Es necesario aclarar que pese a la objeción de conciencia, a las mujeres violadas que requieran el aborto no punible sí o sí se les dará respuesta’, agregó la funcionaria.
Por otro lado, Noriega apuntó que para estos casos de violación también está disponible la pastilla del día después, que se entrega gratuitamente en los centros de salud. “Esto no tiene nada que ver con una cuestión legal o de denuncia, simplemente es darle difusión a un método anticonceptivo”, dijo.

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