La apicultura también sufre el efecto de la ceniza

La apicultura también sufre el efecto de la ceniza

Aseguran que en Valle Medio se perdieron miles de colmenas.

La provincia solicitó un subsidio al gobierno nacional.

La apicultura de Valle Medio, y de la provincia en general, se encuentra ante una nueva situación de crisis por la desaparición de centenares de miles de colmenas por una serie de circunstancias que ponen a la actividad al borde del desastre.

Ayer, los apicultores de la comarca mantuvieron una reunión evaluativa en la que consensuaron que se perdieron alrededor del 54% de las colmenas. Teniendo en cuenta que de las 700.000 que existen en la provincia, un alto porcentaje está en el Valle Medio, se pueden calcular las pérdidas en centenares de miles.

Ante la crisis de la actividad, el ministro de Producción de la provincia, Daniel Lavayén, solicitó ayer un aporte nacional para repoblar las colmenas. Le envió una carta al secretario nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios, Haroldo Lebed, donde le informa que "la pérdida del sector asciende a los 10.000.000 de pesos".

Cristina Rott, una de las máximas referentes del sector, mencionó en diálogo con este medio que las causas por las que desaparecieron tantas colmenas son básicamente tres: la ceniza volcánica, la fuerte presencia del ácaro berroa, y la conjunción de factores climáticos y biológicos relacionados con la sequía reinante en la zona que demoró la floración y afectó a las abejas.

Un productor apícola mencionó que la pérdida se puede dar por la muerte de las abejas o porque las colmenas enteras se van hacia otras zonas más favorables siguiendo a su reina. "En muchos casos se comprobó que las cenizas las mata dado que al salir a buscar comida se terminan asfixiando", reconoció otro de los productores.

Pero no sólo los apicultores de Valle Medio sufrieron este fenómeno sino también los de otras zonas que generalmente llegan con sus camiones cargados para esta época del año.

Ante esta difícil coyuntura los productores enviaron una nota, con la evaluación de las perdidas hasta el momento (creen que pueden llegar a incrementarse), a la secretaría de Agricultura de la provincia. Le solicitaron una declaración de emergencia o desastre de la actividad. Los apicultores evaluaban dos opciones de ayuda urgente: la posibilidad que se les envíen núcleos de abejas o un subsidio de 200 pesos por colmena perdida, aunque hasta ahora no determinaron con certeza cuál sería la más beneficiosa.

En tanto mencionaron que las consecuencias de la crisis pueden ser más profundas y afectar otras actividades como la fruticultura dado que ante la demora en la floración y la falta de abejas para la polinización se puede generar un fenómeno de maduración tardía o hasta de pérdida en el tamaño y la cantidad de fruta.

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