Compleja situación del Consorcio, que teme por el futuro del servicio.
La deuda que mantienen los chacareros con el Consorcio de Regantes de Allen y Fernández Oro alcanza cifras millonarias. La morosidad en el cumplimiento de las obligaciones de los productores ha hecho que mantener el sistema de riego en las 9.864 hectáreas que abarca la jurisdicción de la institución, sea una tarea cada vez más difícil.
En esta temporada el riego se habilitó el 21 de agosto. Para que el agua llegue a todos lados el Consorcio local llevó adelante distintas obras de mantenimiento y limpieza en canales y desagües, tareas que insumieron horas y reparación de máquinas, combustible y mano de obra.
El problema fundamental es la falta de pago por parte de los productores. Martín Fernández, presidente del Consorcio, indicó que "estamos peor que otros años, la recaudación ha bajado notablemente. Hay productores que directamente vienen y nos dicen que no tienen dinero para pagar. Esta situación venimos viviéndola desde hace tiempo, hay deudores crónicos que nunca se ponen al día y el Consorcio ya no puede aguantar más. Pero ahora hasta se nos está complicando pagar los sueldos del personal", contó.
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