Aparicio y el crimen de Ledesma :“soy inocente”

El ex diputado Ernesto José Aparicio concedió al canal de cable Video Tar, de Tartagal. una entrevista en la que consideró que está claro que molesta a alguien y que por eso lo investigan por lavado de dinero y fue involucrado en el homicidio de Liliana Ledesma, la pequeña productora rural asesinada en septiembre de 2006, cuando estaba enfrentada al entonces legislador y a los hermanos Delfín Reynaldo Castedo y Raúl Amadeo “Ula” Castedo por el cierre de caminos vecinales; acusó a Nuevo Diario de haber armado una “novela” de sospechas en su contra, y a FM Noticias le endilgó decir “sandeces”.
egó estar vinculado a Delfín Castedo y negó las llamadas telefónicas registradas por Gendarmería y, en una curiosa vuelta, terminó por acusar de asesino al gendarme que realizaba las escuchas telefónicas que permitieron dilucidar este caso. Y aseguró que es el “único dirigente que puede unir al peronismo del departamento San Martín”.

“No estoy imputado”

E insistió en que no está imputado, “ni nada”, en relación al homicidio, por lo que fue convocado como testigo en el juicio que se lleva a cabo en Orán. “Al último no fue de testigo, fue una (declaración) informativa, podía tener la posibilidad de no declarar, inclusive de no decir la verdad, entonces yo como siempre dije toda la verdad, y yo creo haber evacuado todas las dudas que podrían haber tenido los señores vocales la señora presidenta del Cámara del Crimen”, afirmó. Lo que no dijo es que se lo excusó del juramento de ley atendiendo a la posibilidad de que en el futuro sea investigado en relación al homicidio, como están pidiendo los familiares de Ledesma. “Yo quería declarar”, aseguró.

“Yo sobre la muerte de Liliana Ledesma no tengo que decir nada”, añadió enseguida. En este punto fue que develó su enojo: “Todas las dudas (en realidad, sospechas sobre su posible participación en el homicidio) lamentablemente se han hecho por una cuestión mediática que ha sido el Nuevo Diario de Salta que sigue con una novela de hace muchos años que yo creo que cuando termine no sé cuál va a ser el rédito del diario de Salta porque se va a terminar la novela ésta y yo creo que es lo más importante que tiene, porque hasta los clasificados son gratis. Igual que la radio Noticias, creo que (era) del señor Poma que ya falleció, siguen con el mismo veneno que tenía el padre, siguen unos chicos ahí adentro, que siguen hablando sandeces”.

“Y bueno, lamentablemente tengo que hablar así con el dolor porque ellos tampoco no tienen reparos, y uno tiene familia, tiene hijos, tiene gente que a uno lo ama, yo también sé querer, me considero una persona buena, pero llega un momento que nosotros tenemos que empezar a defendernos”, se explicó.

Sobre Delfín Castedo ratificó que lo conoce “desde chico” y “fui amigo y soy amigo” y se lamentó de que esté prófugo de la Justicia. Los dos hermanos están acusados de ser los autores intelectuales del homicidio de Ledesma. El periodista lo consultó sobre los comentarios acerca de que podría ser un testaferro de Delfín Castedo: “¿Cómo puedo ser testaferro yo de Castedo si yo tengo más que Castedo?, se escandalizó antes de asegurar que el 80% de lo que tiene “es herencia, y lo otro lo tengo desde hace 15, 20 años”.

E intentó explicar el ascenso económico de su amigo Castedo: “El era un empleado de comercio en Pocitos, después trajo ya mercadería por su cuenta, como comerciante, luego se compró unas topadoras, entonces trabajó para la municipalidad de Pocitos, trabajó para una empresa Torino que es un desmonte que hicieron en el Chaco salteño”; tenía “empresa de servicios”. “Y después, si él está en el narcotráfico no está en el narcotráfico, eso lo tienen que ver las autoridades competentes para eso”.

Añadió que la vinculación con los Castedo surgió porque “Castedo estaba trabajando para mí en ese momento haciendo un servicio con unas máquinas”.

Enseguida aclaró que no desconocía que el camino que conducía a los puestos más alejados estaba cortado, “porque el camino sigue siendo mío, si yo quiero lo corto. Hablan de productores, de pequeños productores, esos son pequeños intrusos, porque tampoco no tienen tierras. Aparte, no me hablen de una Asociación de Productores”, se exasperó.

La Asociación de Pequeños Productores y Ganaderos de Madrejones, a la que pertenecía Liliana Ledesma, estaba enfrentada a Aparicio y los Castedo por el cierre de este camino. Ledesma lo asociaba a la necesidad de dejar una zona liberada para el narcotráfico.

“El verdadero asesino”

Ernesto Aparicio aseguró que tanto su hermana, María Gabriela Aparicio, como los otros detenidos no reconocen la autoría del asesinato. “Pero según ellos, tienen una investigación que Gendarmería ya le venía haciendo a este señor Castedo en donde dice que según el cruzamiento de llamadas y de diálogo que tienen, ellos serían los que estaban tramando la muerte.

Entonces yo digo, para mí el verdadero asesino es el gendarme que estaba sabiendo que la iban a matar a la señora Ledesma y no va y la protege a la señora Ledesma y los mete preso a estos supuestos delincuentes que la mataron, homicidas”

El gendarme dice que usted hablaba permanentemente con Castedo

- No, no, no. Yo con Castedo habré hablado 20, 30, 40 veces en mi vida, y de los cuales habré hablado una vez, dos veces, tres veces al mes, pero nunca hablé de matar a nadie ni de hacer alguna cosa que sea ilícita.

Víctima y narcotráfico

“Puede ser”, concedió Aparicio cuando el periodista Julio Marín le hizo notar el hecho de que Ledesma fue asesinada luego de que hablara de narcotráfico. Pero insistió en que él “no sabía ni que ella estaba hablando”.

Y otra vez insistió también en que el padre de la víctima, Eugenio Ledesma, y sus hermanos, le hurtaron ganado mayor y estuvieron presos por ello.

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