Los apagones no ceden y hubo zonas con 48 horas sin luz

Ayer otra vez hubo un aluvión de reclamos por la falta de energía eléctrica
La luz empezó a retornar ayer en forma paulatina en algunos domicilios, pero en otros se mantenían los prolongados apagones que para muchos usuarios les significó permanecer hasta 48 horas sin energía en el contexto del calor del verano. Las fallas en la distribución eléctrica impidieron a los vecinos afectados encender ventiladores y equipos de aire acondicionado pero también mantener frescos los alimentos, que terminaron en la basura. Según informó Edelap, hacia las tres de la tarde el 99,6 por ciento de la red ya funcionaba "con normalidad".

“La luz no vuelve y ya tuve que tirar comida”, dijo resignada Pilar Zapatel

Por decenas se contaron los casos de particulares, comerciantes e instituciones alcanzados por los extendidos cortes de electricidad, y en todas las circunstancias denunciadas la carencia de suministro duró largas horas, como en 41 entre 24 y 25, 63 entre 5 y 6, 49 y 132, 21 entre 59 y 60, 528 y 5, 6 entre 32 y 33, 119 y 523, 133 entre 49 y 50, 23 entre 42 y 43, 31 y 55, 3 entre 516 y 517, 61 entre 1 y 115, 528 y 121 y las zonas del Parque San Martín y el Hospital Italiano.

EL CASO DEL HOSPITAL

En el epicentro de una de las zonas de la Ciudad más castigadas por la falta de luz, el Hospital Italiano (51 entre 29 y 30) tuvo que recurrir durante dos jornadas al uso de un grupo electrógeno para evitar cualquier consecuencia con la atención de pacientes. La prestación de Edelap se interrumpió en ese centro de salud desde el lunes hasta ayer a la mañana, cuando operarios de la distribuidora, a alrededor de las 11, consiguieron detectar el desperfecto y repararlo. Durante el lapso que duró el apagón se tuvieron que suspender los turnos programados para efectuar diagnóstico por imágenes, pues se trata de exámenes que requieren de la utilización de aparatos de gran consumo eléctrico.

En tanto, un sector de Tolosa, el de 116 entre 35 y 36, al cierre de esta edición seguía a oscuras y sin señales de arreglo, en medio de una suspensión de energía que había arrancado anteayer a las tres de la tarde. "La luz no vuelve y ya tuve que tirar comida", dijo resignada Pilar Zapatel.

De acuerdo a lo que explicaron voceros de Edelap al promediar la tarde de ayer, los problemas energéticos se registraban en ese momento "en sectores puntuales que representan el 0,4 por ciento de la totalidad de los clientes atendidos por la empresa".

El alivio para algunos de los "sin luz" empezó a llegar a las 11.50. A esa altura las temperaturas de principios de la semana habían aflojado y poco a poco el servicio eléctrico comenzó a normalizarse en la mayoría de los domicilios y comercios afectados por los apagones. La de las últimas horas había sido, según se informó, una demanda de energía "récord", pues el gasto energético de la Región tocó su pico el martes, después de 48 horas consecutivas de calor agobiante.

ROBARON UN EQUIPO

En una zona del barrio Aeropuerto que no había sido alcanzada por el colapso de la red eléctrica originado en el elevado consumo de kilovatios los usuarios estuvieron prolongadas horas sin servicio porque a la madrugada manos anónimas desactivaron el transformador ubicado en 7 y 624. Liliana Palancio, una de las vecinas que padeció la falta de suministro, descubrió por sí misma el hurto. "A la mañana temprano, después de haber estado toda la noche sin luz, salí y vi que no estaba el equipo en esa esquina. Llamé a Edelap y avisé, y a las dos y media de la tarde cuando vino la cuadrilla los operarios encontraron el transformador tirado en el piso", contó la mujer.

En Edelap confirmaron que la instalación había sido saqueada. Se manipuló el equipo hasta hacerse del núcleo -que es de bronce y posee valor en el mercado ilegal de metales- y dejaron el resto del aparato tirado en el piso.

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