Es la primera perforación con fracturas múltiples de Latinoamérica. Demandó equipos y tecnología importada y fue un desafío para la ingeniería por las condiciones geológicas.El pozo exploratorio se hizo en el yacimiento Anticlinal Campamento, a 30 kilómetros de Zapala, y atraviesa la formación Los Molles.
Se trata del pozo exploratorio ACOxp2001, en el yacimiento Anticlinal Campamento, a 30 kilómetros de Zapala, que llegó a los 4.452 metros y tuvo una complejidad extrema por su alta presión, temperatura e inestabilidad.
Para celebrar la terminación de la perforación que demandó seis meses de trabajo, Apache organizó una recorrida por la locación que contó con la presencia del gobernador Jorge Sapag, el gerente general para Argentina de Apache, Michael Bose, los intendentes de Zapala, Edgardo Sapag, y de Cutral Co, Ramón Rioseco, entre otros funcionarios y directivos de la empresa norteamericana.
El pozo, perforado en la formación Los Molles, ya fue terminado y ahora se encuentra en la etapa de retirar los tapones que tienen las fracturas hidráulicas realizadas para liberar el gas atrapado en la roca generadora de hidrocarburos.
Según informó un ingeniero de Apache a La Mañana de Neuquén, la perforación ya emanó gas. Una vez que se quiten los tapones, el pozo devolverá a la superficie parte del agua inyectada para producir las fracturas y con el tiempo surgirá el hidrocarburo. Luego deberá ser ensayado para ver si es exitoso.
Toda operación fue seguida en tiempo real por un equipo de expertos desde la casa matriz de Apache en Houston, Estados Unidos.
Mucha agua a presión
El pozo tiene un tramo vertical de 3.600 metros y una trayectoria horizontal de 900 metros. En la etapa de terminación se realizaron 10 fracturas hidráulicas que demandaron cantidades inéditas de agua y de presión. En cada una de ellas se inyectaron 3 mil metros cúbicos (m3) de agua cada una, cuando una normal requiere 500. Se debió construir una pileta de cien metros cuadrados y de un metro y medio de profundidad para almacenar el líquido.
Para la inyección se aplicó una presión de 12.000 psi (libras por pulgada cuadrada), el doble de una fractura normal. Cada de ellas demandó, además, 6 horas de bombeo de 16 camiones a máxima potencia.
Además, se necesitaron equipos en locación con una potencia de 32.000 HP (caballos de fuerza), cuatro veces más que la que se usa en fracturas normales, a lo que sumaron 30 mil bolsas (1.500 toneladas) de arena que permite que la fractura no se vuelva a cerrar.
Los ingenieros de Apache destacaron que el ACOxp2001 es “único en Argentina” porque presentó desafíos nunca antes vistos por las altas temperaturas de trabajo, la presión y la sensibilidad del lodo durante las tareas de perforación.
Todo el proyecto utilizó tecnología nueva para la Cuenca Neuquina. Se importó un cabezal de fractura y un equipo de “coiltubing” especial para ese trabajo. Las empresas Halliburton y San Antonio fueron las prestadoras de servicios.
Luego de la recorrida por el yacimiento se realizó un acto y almuerzo en el hotel Mac Royal de Zapala, donde la empresa dio a conocer sus proyectos e inversiones para la Cuenca Neuquina.


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