Anular el voto, el riesgo de la boleta única

En 15 días, debuta en Córdoba el nuevo mecanismo electoral. Aunque es sencillo, los ensayos advierten que miles anulan el voto.
La mujer ha lidiado con los críos toda la semana. En realidad, en su realidad, lo hace todos los días: son varios, van a la escuela, se enferman, comen, juegan, se ensucian… A ella, la jefa de la casa, le quedó poco tiempo para ver la tele o escuchar la radio; apenas un rato a Tinelli. Sabe que el primer domingo de agosto tiene que ir a votar: vio los afiches y algún puntero le avisó que pasará a verla una tarde de estas. Lo que no sabe aún es que esta vez no habrá boletas y cuarto oscuro: en su lugar, encontrará la boleta única y el box de votación.

El “estreno” de esta nueva herramienta electoral (la boleta única) abre un abanico de dudas sobre cómo votarán miles de cordobeses. ¿Un recelo infundado? Las experiencias anteriores, en Colonia Caroya y Santa Fe, advierten que el porcentaje de votos nulos puede crecer de manera determinante en el debut de la boleta única.

“Todo sistema nuevo, como lo es la boleta única, trae algún inconveniente. En la elección de acá, la mayoría de las nulidades se generaron por la doble o triple marca en la boleta”. Quien habla es Matías Peralta Cruz, el presidente de la Junta Electoral de Colonia Caroya, donde en los últimos comicios municipales los votos nulos fueron determinantes: la diferencia entre el primero y el segundo fue de sólo 167 votos, y los nulos 253. Además, 104 boletas no fueron marcadas en ningún lado, por lo que se computaron como votos en blanco.

Espiar a la vecina. La doble marca fue el principal motivo de nulidades en las elecciones primarias de Santa Fe, donde también debutó la boleta única: 5,5 por ciento de los votos fueron inválidos en el tramo de gobernador, y casi un 10 por ciento de los votos para diputados nacionales fue anulado.

Aunque el fenómeno se dio en todas las mesas, prevaleció en aquellas con más electores provenientes de zonas humildes y postergadas de la provincia vecina: en el Centro de Santa Fe se registró un 1,9 por ciento de nulos, y en Barranquitas, uno de los barrios más humildes, el 6 por ciento (ver: “En Santa Fe...”).

¡Hay que ser salame! Algo similar ocurrió en Colonia Caroya durante los comicios municipales del 3 de julio último. De acuerdo con el relato del titular de la Junta Electoral de esa localidad, Matías Peralta Cruz, “mucha gente va a cumplir” con la obligación de votar, pero sin siquiera “mirar qué está votando”. El funcionario arriesga un pronóstico para la elección provincial que se hará en 15 días: “Va a haber muchos votos nulos. Mucha gente va a marcar en cualquier lado”.

Capacitación. Aunque restan 15 días para la elección, los esfuerzos por capacitar a la población parecen insuficientes. La Justicia provincial reconoció que la mitad de los cordobeses no sabe cómo se hace para utilizar la boleta única. Llegó a ese conclusión tras una encuesta de 388 casos. El Tribunal Electoral anticipó que desde la próxima semana se ampliará la campaña publicitaria, por lo que esperan que ese porcentaje crezca. Además, los partidos políticos realizan desde hace varias semanas. En estos casos, cabe remarcarlo, la instrucción está direccionada a que sus votantes “no se equivoquen” al hacer la cruz. Se trata, en definitiva, de garantizar el voto fiel. El desafío es que la mamá que sólo tiene tiempo para ver un ratito a Tinelli vote bien.

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En Santa Fe, la “prueba” encendió la alarma en “la vecina”

La primera vez que los santafesinos usaron la boleta única, el pasado 22 de mayo, el porcentaje de votos nulos creció un 500 por ciento respecto del comicio anterior: pasó del 0,92 al 5,5 por ciento. El 66 por ciento de las boletas únicas anuladas tenía más de una cruz, según determinó el equipo de veedores de la Organización de Estados Americanos (OEA), sobre el análisis de 2.500 votos emitidos en las internas abiertas y obligatorias.

Por primera vez desde 1983, los nulos pasaron el dígito y superaron a los votos en blanco, considerados un voto político, cuya expresión sería “no me gusta ningún candidato”. Las nulidades, en cambio, obedecerían a errores al marcar la boleta único.

El estudio arrojó que mientras más pobres son los electores más votos nulos se registran: en dos pueblos pobrísimos del norte santafesino, Golondrina e Intiyaco, los nulos llegaron al 17 y 20 por ciento, respectivamente.

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