Crece la pelea interna y la posibilidad de una fractura de la central obrera. Gremios opositores a Moyano aseguran ser mayoría para imponer una nueva conducción
Las cartas ya están echadas en la dura batalla que se libra por el futuro de la conducción de la CGT. Un día después de que Hugo Moyano reunió a su tropa de aliados para fortalecer su proyecto reeleccionista, los sectores gremiales que pugnan por su desplazamiento de la cúpula sindical redoblaron la apuesta y ofrecieron su propia demostración de poder, declarando que expresan la amplia mayoría de la central obrera. El bloque disidente al camionero (que agrupa a gordos, independientes, barrionuevistas y ex referentes moyanistas) ratificó, además, su decisión de no concurrir hoy a la reunión del Comité Central Confederal, que debe oficializar la convocatoria al congreso de renovación de autoridades, en un gesto que apunta a mostrar la situación de debilidad que enfrenta la actual conducción cegetista.
La escalada del enfrentamiento entre Moyano y sus adversarios internos anticipa un escenario de imposible retorno entre ambos sectores y preanuncia la posibilidad concreta de una ruptura de la entidad. Pese a su insistencia en la búsqueda de integrar una nueva conducción de unidad en la CGT, los gremios enemistados con Moyano analizaron ayer durante el encuentro realizado en la sede de la Uocra la alternativa de una fractura y hasta deslizaron la idea de realizar un congreso paralelo al convocado por el camionero para el 12 de julio con el objetivo de elegir a las nuevas autoridades de la central. Hoy estamos frente a un laberinto sin salida. Hacemos esfuerzos por la unidad, pero es difícil porque la apuesta de Moyano es convertir a la CGT en una agrupación política y opositora y no se lo vamos a permitir, advirtió uno de los dirigentes enfrentados al titular de la central obrera, quien remarcó que el sector cuenta con más del 70% de los delegados encargados de ungir al nuevo jefe de la central. En la misma línea, otro gremialista insistió en que la oposición al moyanismo hoy es la gran mayoría y no nos vamos a quedar sin CGT.
Durante la reunión en el gremio de la construcción, que lidera Gerardo Martínez, y con la adhesión de 73 gremios, el bloque antimoyanista acordó el texto de una solicitada que se publicará hoy, en la que volverán a reclamar por la unidad de la central obrera. Inicialmente ese documento incluía la cantidad de congresales de cada uno de los sindicatos del sector, pero voceros gremiales explicaron que fueron eliminados porque estaban desactualizados y correspondían al congreso de 2008, que reeligió a Moyano. También se ratificó el faltazo masivo al Confederal pautado por Moyano para hoy y se evaluó la carta documento enviada al camionero para impugnar por ausencia de quórum la última reunión del consejo directivo cegetista que decidió los plazos formales para la renovación de autoridades.
En cambio, durante las deliberaciones que compartieron referentes de los grupos de los gordos, barrionuevistas, independientes y ex aliados del moyanismo, encabezados por el taxista Omar Viviani, no hubo definición oficial respecto al candidato para liderar una nueva conducción de la central. Pese a ello el nombre del metalúrgico Antonio Caló sigue siendo quien reúne el mayor consenso del sector para enfrentar a Moyano. El titular de la UOM reiteró ante la prensa sus aspiraciones y hasta se mostró dispuesto a confrontar con el camionero si no se logra avanzar en un acuerdo de unidad.
Por su parte, Andrés Rodríguez de Upcn, quien ofició de vocero del encuentro junto a Héctor Daer (sanidad), pidió por la normalización de la central obrera a través de una nueva conducción que actúe por consenso. Más polémico, el gastronómico Luis Barrionuevo, le exigió a Moyano que se discipline y acepte que hoy nosotros somos mayoría para conducir la CGT.







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