"No soy antikirchnerista"

"No soy antikirchnerista"
El intendente Martín Farizano habló de su gestión, de los temas de prioridad para el año, y también de política partidaria. Insistió que le fastidia que todo el tiempo se esté de campaña electoral. Dijo que no permitirá que le marquen la agenda. Y reflexionó que el tema del sí o no a Kirchner puede ser una estrategia para posicionamientos internos.
Martín Farizano tiene una agenda política para su gestión que no quiere que sea modificada por presiones, ni de su partido ni de otros. Esta cuestión la planteó con toda claridad, tal vez por primera vez tan directamente. Al mismo tiempo, tocó temas de gobierno con sencillez. Dijo, por ejemplo, que espera resolver el tema de los lavacoches para no continúe esta actividad, pero que piensa que no se resolverá por el lado de fusionar en una misma propuesta con el estacionamiento medido, como plantea UNE. Aquí, una síntesis de la larga charla que mantuvo con periodistas de este diario en el comienzo del ciclo 2010 de Sin Pelos de los sábados, en FM Récord.

¿Qué prioridades tiene su gestión para este año?

Ir cerrando un área crítica que estaba con conflictos, el de los servicios públicos concesionados.

¿Está todo en el Deliberante?

Prácticamente sí. Ahora se le introdujo alguna modificación al pliego de transporte público. Ya firmé el de estacionamiento medido. Se está trabajando la modificación del contrato de la Terminal. Hay una discusión sobre el eventual marco regulatorio del agua. El tema más importante es el del transporte público. Creo que se está dilatando en exceso. No tengo ningún problema en abrir la discusión, pero en algún momento hay que tomar decisiones y resolverlo. No es entrar en recriminaciones, sino reflexionar que nos indica la responsabilidad, y para esto es imprescindible generosidad intelectual. No todo saldrá como uno piensa.

¿Tiene algún panorama, ha recibido algún informe?

Esperemos que se resuelva rápidamente, no quiero imaginarme que haya alguna actitud obstructiva. Tengo que reconocer que con la nueva composición del cuerpo se han sacado cosas demoradas, esto me abre expectativas de que podamos acelerar los tiempos.

¿Se podrá este año debatir el marco regulatorio y contrato de concesión para el servicio de agua potable?

Espero que sí. Me parece que más importante que eso es tener la decisión de actuar en conjunto, y de hacer las inversiones que se requieran. Nosotros no tenemos ningún frente de conflicto importante con EPAS. Creemos que hay atraso en inversiones, pero son cuestiones de índole presupuestaria.

Respecto del estacionamiento medido y lavacoches ¿Está de acuerdo en resolver las dos cosas con un mismo proyecto?

En principio no soy partidario de la utilización de instrumentos poli-funcionales, con un solo instrumento resolver varios problemas, porque suele pasar que se solucionan malamente. No se si hay algunos aspectos que pueda compartir o no con el proyecto de UNE, todavía no lo he leído. Pero pienso que el problema de los lavacoches difícilmente se resuelva repartiendo tarjetas (de estacionamiento) a los lavacoches. Hay más lavacoches que cuadras de estacionamiento medido. La solución al problema de los lavacoches debe incluir un relevamiento, un análisis pormenorizado, yo diría hasta individual. Creo que hay que abordar el tema de generar empleo, genuino, que agregue valor, que pueda insertarse en la cadena productiva.

¿Pero usted está pensando en una solución que elimine el lavado de coches en la vía pública?

Sí. Es una situación que produce conflicto. Hay algunos (como es mi caso) que no consideran enemigos a los lavacoches. También es cierto que hay lavacoches respetuosos, y otros prepotentes. Por eso creamos un área destinada a la gente que busca generar ingresos y que generan algún tipo de conflictividad, como hicimos con la feria del trueque.

¿Está conforme con cómo está la feria del trueque?

No. Avanzamos, la pusimos en orden, en el sentido que sabemos quiénes son, hay ámbitos de circulación interna, ahora hay más control. Vamos a reimpulsar el reordenamiento de la feria, todavía nos quedan muchas cosas por resolver. Se ha relajado el control, pero está mucho mejor que lo que había. Ahora llegarán los gazebos, vendrán partidas de Acción Social de la Nación, y se harán hacer acá. Esto contribuirá al mayor orden.

Se ha comenzado a ver el recurso cultural y turístico de Neuquén, en los últimos años…

Nosotros queremos una ciudad de servicios, de logística, con oferta turística importante, que sea atractiva, diversa. Una de las cuestiones que nos interesa es ir generando centralidades. Queremos desarrollar un centro cultural en el oeste de la ciudad. Largaremos la licitación en dos semanas a más tardar de la delegación del oeste en Alto Godoy, y transformaremos la actual delegación de El Progreso para desarrollar allí exposiciones, muestras, espectáculos artísticos.

Su gestión se da en un contexto político singular, y es de inexorable influencia. ¿Hasta qué punto usted está en tensión con la dirigencia de la UCR?

Hay algún nivel de tensión, porque tiene que ver con percepciones distintas respecto de las necesidades y los tiempos. La posición de algunos de mis correligionarios en la carrera electoral es comprensible, pero mi fastidio es porque un país no puede vivir pensando en la competencia electoral. Yo voy a ser firme en esto. Esta es una diferencia política, y no menor. Yo no quiero que me marquen la agenda política. Yo tengo una agenda política, porque soy Intendente. Mi agenda es resolver los problemas de la gente. Yo quiero discutir con los concejales y quiero correr el tema electoral, y otros me lo quieren meter. Ahí se da la tensión. El clima electoral es de competencia, entonces cada problema se ve como una oportunidad para competir con el otro. La gente está podrida de esta competencia permanente, y yo me quiero diferenciar en eso.

No me quiero dejar marcar la agenda, respeto la agenda de otros, que no se metan con la mía.

Diferencias siempre puede haber, pero estas diferencias, ¿Pueden afectar el desarrollo de su agenda?

Trato de que sea afectada en la menor medida posible.

Es un debate político importante el tema de la convivencia de distintas fuerzas en una gestión. Yo pongo así en un lugar incómodo a los que están dale que dale con las candidaturas…

Es difícil hacer abstracción de coyunturas tan fuertes, como lo que sucede a nivel nacional. Y se dice "Farizano es demasiado kirchnerista para lo que es el radicalismo ahora". ¿Usted que responde?

El problema que tienen algunos es que no soy antikirchnerista. A lo mejor, por problema de marketing, instalar el debate de kirchnerismo- antikirchnerismo, y endosarme una posición dentro de eso, que los potencie para una eventual disputa interna, es una estrategia. Pero no me interesa entrar en ese debate. Yo podría decirle que esa misma relación la tenía el anterior intendente, la tienen un montón de intendentes y gobernadores de mi mismo partido. Yo tengo una buena relación con el gobernador de la provincia, no sería pensable que salga a cruzarlo o a disputar, prefiero obligarlo, si llega el caso, a que no confronte. La venida de la Presidenta (Cristina Fernández), para el aniversario del dique Ballester, es una cosa importante, al punto que hay una comisión integrada por los municipios más vinculados al puente, que nos pidieron que le lleváramos a la Presidenta una invitación de índole más regional, porque el dique ha sido el principio del desarrollo de toda la región.

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