El anticonceptivo subcutáneo aún no se vende en Santiago, pero su uso ya genera polémica

Días atrás se difundió la noticia de la llegada al país de un nuevo método anticonceptivo, consistente en el implante subcutáneo de un dispositivo que libera una hormona que inhibe la ovulación.
Publicado el 05/08/2012 - Según un relevamiento de EL LIBERAL, el método aún no se comercializa en nuestra provincia, pero como era de esperar, su uso ya encontró defensores y detractores y e abrió la polémica.

El rechazo llegó desde el sector de la Iglesia católica, que siempre condenó todo tipo de anticoncepción que no sea natural, y para ello se cita la carta Encíclica Humanae Vitae escrita por el Papa Pablo VI en julio de 1968, donde se prohibe cualquier método anticonceptivo porque son contrarios a la naturaleza que Dios ha dado para reproducirnos.

Por otro lado se encuentran quienes están de acuerdo con la implementación de este método como una manera de evitar embarazos no deseados, aunque advierten que no será de fácil acceso, debido a su alto costo y a que se necesita la prescripción y el seguimiento ginecológico profesional.

Coincidencia

Para conocer la posición de la Iglesia respecto de este tema, EL LIBERAL pidió la opinión de varios sacerdotes e integrantes de movimientos familiares, quienes coincidieron en señalar que “la posición es la misma que tiene la institución frente a la anticoncepción que no sea natural”.

“Se trata de un método más que altera los ciclos naturales de todo ser humano, y sobre estas prácticas ya en 1968 se pronuncio el Papa Pablo VI en su Encíclica Humanae Vitae”, dijeron los religiosos consultados.

Recordaron que la carta, en uno de los párrafos señala: “Igualmente inaceptable, como ha declarado la autoridad magisterial de la Iglesia frecuentemente, es la esterilización directa, bien sea perpetua o temporal, bien sea del hombre o de la mujer. Esta frase está condenada en conjunto a la ligazón de tubos, vasectomías, el uso de la pastilla anticonceptiva, el DIU, espumas, diafragmas, condones y retracción preorgásmica”.

A favor

Silvia Borselino, profesional ligada a la defensa de los derechos humanos y en especial a los de la mujer, se mostró a favor de la implementación de este nuevo método, que advirtió no es nuevo, ya que hace muchos años se lo emplea en otros países y que recién fue incorporado en nuestro país.

“Es bueno como método anticonceptivo, pero no creo que su uso vaya a ser masivo, primero, por su alto costo, y segundo porque se necesita de la participación del ginecólogo y de la realización de estudios previos y de un seguimiento permanente”, indicó Borselino.

Además descartó que su empleo genere una liberación sexual en adolescentes y jóvenes, ya que “está diseñado para mujeres en edad sexual madura”, y porque es necesaria la prescripción médica.

Lo cierto es que, desde 1960 hubo grandes avances en tecnología anticonceptiva y el desarrollo de nuevos productos. Hoy, las opciones para evitar un embarazo y lograr la planificación familiar son múltiples.

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