Un año antes, ya se lanzaron dos docenas de precandidatos

Van por la sucesión del gobernador Schiaretti y del intendente Giacomino. Aún no están las fechas para votar.
Cuando falta un año para las próximas elecciones los dirigentes políticos ya comenzaron a medir fuerzas y a posicionarse como precandidatos. En varios casos esas postulaciones tienen como objetivo negociar cargos menores en las futuras listas.

El gobernador Juan Schiaretti y el intendente de Córdoba, Daniel Giacomino, los dueños de la llave para fijar las fechas de las elecciones provinciales y en la Capital, aún no dieron pistas sobre el domingo en que se votará.

Pero este parece un dato menor para los dirigentes oficialistas y opositores que mandaron a pintar paredes para hacer conocer sus aspiraciones para el año que viene.

Un año es un largo tiempo para el ciudadano común, pero en términos electorales, los plazos se acortan para formar las estructuras que marcarán el pulso de la próxima contienda.

Los “aparatos” partidarios de cada fuerza ya comenzaron a aceitar sus mecanismos y están en plena marcha valorando a los “pesos pesados” para encabezar listas.

Así comienzan a tejerse alianzas y pactos dentro y fuera de cada espacio, que generan una trama electoral anticipada entre bambalinas. Las pulseadas internas en los partidos se acrecientan para buscar la unión o el quiebre definitivo, que se dirimirá en las urnas. En este contexto, en la Provincia y la Capital, el mapa electoral comienza a tomar forma.

Peronismo. Aunque por el momento no haya oficializado su aspiración, el candidato capaz de traicionar la mayor cantidad de votos a nivel provincial es José Manuel de la Sota.

El ex gobernador no salió del mutismo que, afirma, mantendrá hasta después del verano. Sin embargo, en los últimos días, algunos de sus dirigentes aseguraron que se dejará ver antes de fin de año.

Pero, en los hechos, De la Sota ya tiene operadores de prensa trabajando para él, lo que se suma a la cartelería callejera y a algunas apariciones públicas que desataron polémicas.

Una de ellas fue su participación en junio pasado en Buenos Aires en un foro anti-K, en el que también estuvo el cardenal Jorge Bergoglio. Aquella foto les cayó muy mal a los K. Enseguida los delasotistas salieron a apaciguar los ánimos, diciendo que el ex gobernador por ahora no participará en la interna nacional del peronismo.

Dentro del justicialismo hay otros precandidatos en campaña. Es el caso del joven intendente de San Francisco, Martín Llaryora, referente de la agrupación el Peronismo que Viene, que intenta ser una alternativa al delasotismo.

Por su parte, el antikirchnerista Eduardo Mondino encabeza el espacio Convocatoria a la Participación Social (CPS) y en Córdoba es el referente del opositor Peronismo Federal, liderado en el país por Eduardo Duhalde. Mondino ratificó su intención de ser precandidato a gobernador.

En tanto, se aguardan definiciones del intendente de Villa María, el kirchnerista Eduardo Accastello. En las últimas elecciones legislativas, los K fueron con listas propias y consiguieron una banca en Diputados (la gremialista Carmen Nebreda).

Accastello se presenta como postulante a la gobernación, pero a la estrategia electoral la definirá Néstor Kirchner. No se descarta un acuerdo con el PJ provincial.

Uno de los flancos débiles del peronismo es la ciudad de Córdoba. Ya hay varios precandidatos lanzados. Por ahora, la postulante más conocida es la concejala Olga Riutort, quien está enfrentada con la conducción del partido.

También se anotaron Eduardo Barrionuevo, miembro del Tribunal de Cuentas de la Provincia, y el legislador provincial Juan Manuel Cid, quien forma parte de la corriente el Peronismo que Viene. Leonardo Limia y el empresario kirchnerista Marcelo Pascual también lanzaron sus precandidaturas a intendente.

De todos modos, los dirigentes peronistas aguardan que los referentes del partido, De la Sota y Schiaretti, muestren sus cartas. Las versiones indican que el vicegobernador Héctor Campana es quien tiene más chances de convertirse en el candidato “bendecido” por la cúpula del partido.

Radicales, en Tribunales. En la UCR, la pulseada partidaria entró en el terreno de la Justicia, luego de que los sectores de Mario Negri y de Mario Rey plantearon su rechazo a la elevación del piso del 10 al 25 por ciento en la interna para el ingreso de las minorías a las candidaturas a cargos electivos.

En la carrera por la candidatura a gobernador, el diputado nacional Oscar Aguad es el mejor posicionado en las encuestas. De todos modos, Mario Negri y el legislador provincial Dante Rossi –éste, del grupo de Carlos Becerra– también hicieron públicas sus intenciones de disputar la nominación a la Casa de las Tejas.

Para intendente de la Capital, la UCR cuenta con el postulante más instalado: el senador nacional Ramón Mestre, que según la mayoría de las encuestas encabeza las preferencias de la gente. De todos modos, nada es tan simple en el centenario partido. El concejal Mario Rey desafía a Mestre y dice que se presentará en la interna. Lo mismo ocurre con Jorge Orgaz, de la Corriente Compromiso Radical.

Frente Cívico. En el Frente Cívico las cosas están más claras a nivel provincial, donde el senador Luis Juez está lanzado en su candidatura para gobernador.

De todos modos, el juecismo tampoco está desprovisto de incógnitas. Aún no está alineado con ninguna fuerza a nivel nacional y tampoco tiene definido un candidato a intendente de Córdoba, el distrito donde el Frente Cívico tiene el mayor caudal de votos.

De todas formas, Juez dice que no habrá oficialización de candidatos hasta que “aclare el panorama”, que significa que se conozca la fecha de los comicios municipales en la Capital, una potestad del intendente Daniel Giacomino, hoy uno de sus acérrimos enemigos.

Si bien ninguno admite que es precandidato a intendente y espera la bendición de Juez, en el Frente Cívico afirman que el postulante saldrá de estos nombres: los concejales Walter Nostrala y Graciela Villata, el ex senador (hoy suplente) Carlos Rossi, Guillermo Lucero y Rubén Borello.

Por su parte, el intendente Giacomino confirmó que irá a la Justicia para intentar un segundo mandato. Una cuestión que deberá resolverse en Tribunales, pero que agitó la política en el Concejo Deliberante.

El viceintendente Carlos Vicente, que también se despegó del juecismo, ahora encolumnado en el partido Encuentro por la Democracia y la Equidad (EDE) de Martín Sabbatella, también tiene aspiraciones de suceder a Giacomino.

El grupo Bicentenario postula a Guillermo Luque, ex secretario de Gobierno de Giacomino. El ex funcionario es ahora un crítico del intendente y busca cosechar adhesión entre el electorado radical.

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