El nuevo comisario de la Seccional Primera incrementará los recorridos nocturnos y propuso celebrar otra reunión en quince días para evaluar si hubo mejoras. Siete u ocho jóvenes tienen en jaque al barrio con los robos. Temen que la situación se desborde ante el consumo de sustancias por parte de los delincuentes o por la reacción de damnificados que decidieron armarse.
En el encuentro, los vecinos expresaron su gran preocupación por una serie de robos que vienen padeciendo en la zona, que afectaron tanto a comercios comos a viviendas.
Congregados en el SUM de la escuela, manifestaron que conocen a los jóvenes que delinquen y que temen que si no se interviene en este momento, se agraven los hechos y la situación pueda desencadenar en una escalada de violencia.
Si bien en un primer momento los habitantes de Villa Gaucho se mostraron efusivos y enojados al transmitir sus reclamos, con el correr de los minutos se abrieron a escuchar los argumentos de los funcionarios políticos y policiales.
Sobre el final del debate, la policía se comprometió a realizar mayor cantidad de patrullas y concretar una reunión similar en quince días para evaluar en conjunto si la acción preventiva frenó la ola de inseguridad.
Colaboración municipal
En principio, Pablo Esquivel manifestó que la preocupación pasa porque la serie de hechos delictivos “no se generalice. Citaron a las fuerzas policiales para ver de qué forma se puede mejorar esta situación y nosotros nos hicimos presentes para ver desde el Municipio cómo podemos trabajar de forma conjunta con los vecinos como para que esto no siga sucediendo”.
A partir de aumentar los patrullajes, la policía recorrerá lugares donde se juntan las personas que generan sospechas entre los vecinos, ya que conocen sus identidades y movimientos.
Mientras tanto, desde Prevención Comunitaria “propusimos hacer de nexo directo con los vecinos para que nos vayan pasando información para que actuemos en forma conjunta para ver cómo podemos colaborar y entre todos poder ayudar a que estas situaciones vayan disminuyendo”.
Esquivel dijo que si bien algunos frentistas solicitaron reforzar la iluminación, la prioridad es que se realicen más patrullajes policiales. En ese sentido, reconoció que la Seccional Primera tiene jurisdicción sobre una extensa porción de la ciudad.
El delito va mutando
Sobre las últimas demandas por más seguridad en distintas zonas, Esquivel indicó que “el delito va mutando: en ciertas oportunidades lo tenés en un barrio determinado, en otras oportunidades se va trasladando a otro. La policía lamentablemente no cuenta con recursos suficientes como para poder cubrir como ellos quisieran lo que es toda la ciudad”.
El funcionario describió que el delito se traslada “de acuerdo a la oportunidad” y “hay momentos en que es más fácil cometer ilícitos en un lado hasta que la policía actúa en ese lugar, y así se va corriendo a diferentes partes de la ciudad”.
Reconoció que “muchas veces” la policía se ve obligada a quitar medios de un sector para destinarlos a otro, “porque no tiene recursos suficientes por el tema de los móviles, que no dan más”.
Insisten con las gestiones
Esquivel sostuvo que “el Intendente, en forma personal, está haciendo gestiones ante el Ministerio (de Seguridad) para que cuanto antes venga la cantidad de efectivos que Tandil necesita, vengan los móviles que tanto estamos esperando, entonces de esa forma ver cómo se puede llegar a mejorar todo esto”.
Con respecto a los móviles, recordó que se firmaron dos convenios. La primera etapa era por trece, cinco autos y ocho camionetas, y la segunda por otras veinte camionetas.
De esos 33 vehículos “todavía no recibimos ni siquiera la primera etapa. Las del segundo convenio, si bien está ratificado por el Ministerio, todavía no le pagó a la concesionaria las veinte camionetas”.
El jefe de Gabinete Marcos Nicolini viajó el último miércoles a La Plata y estuvo en el Ministerio de Seguridad, donde le prometieron que en una semana deberían llegar las ocho camionetas de la primera tanda.
“Pero hasta que no los veamos, no podemos decir nada”, concluyó el director de Prevención Comunitaria.
“La jurisdicción es grande”, dijo el comisario Gómez
Por su parte, el comisario Jorge Gómez confirmó que “se ha propuesto intensificar el patrullaje de modo preventivo para tratar de paliar esta situación” y les ofreció a los vecinos convocar a una nueva reunión en quince días en la que evaluarán los primeros resultados.
En esa línea explicó que “la policía va a tratar de organizar, mediante órdenes de servicios, nuevos patrullajes para poder prevenir este tipo de hechos. Ya durante el día hay organizados y dan resultado. Se va a incrementar el tema de la noche que, si bien están dispuestos, se va a hacer lo posible de cumplimentarlos a la perfección para no fallar en la prevención”.
Por otro lado, Gómez informó que la comisaría Primera tiene a su cargo tres cuadrículas y que “si bien es cierto que no sobra personal y móviles, tampoco es que falta. La extensión de la jurisdicción es grande, y con eso tratamos de arreglarnos. No es que salgan solamente las cuadrículas, eso está reforzado de un montón de formas”.
Precisó que “las cuadrículas son tres con tres patrulleros, pero tenemos refuerzos de oficiales que están en unas diez motocicletas durante todo el día, haciéndose los turnos y los relevos correspondientes; sale personal a pie; hay personal de Bomberos que ha sido convocado para hacer prevención; asimismo Caballería también ha sido convocada, en sus distintas montas, para los barrios de difícil acceso para los vehículos policiales”.
Además de extenso, el territorio que cubre la Primera tiene zonas densamente pobladas –como el microcentro- y otras con pocos habitantes. Ambas presentan problemáticas de seguridad muy diversas.
Con respecto a Villa Gaucho, el comisario explicó que la mayoría “son delitos contra la propiedad. Han robado desde herramientas, televisores, dinero; el delito de robo, de hurto”.
“En cualquier momento esto va a pasar a mayores”
Tras la reunión, el vecino Federico Fernández se mostró conforme por la “buena predisposición” del Municipio y de la policía para intentar buscar soluciones. “Esperemos que haya una mejoría de acá a quince o veinte días”, expresó sobre los anuncios y el plazo para volver a evaluar la situación.
El vecino, que vive en Villa Gaucho desde 1993, describió que el delito comenzó a aumentar hace 5 años: “Fue más continuo, más sistemático. Antiguamente estaban los vaguitos conocidos, que se robaban una garrafa y por poco, íbamos a la casa y lo retábamos para que devuelva la garrafa. Era totalmente distinto”.
Explicó que “en los últimos dos años se ha incrementado. Ya no para. Muchas noches estás en tu casa y cuando querés acordar, ves una sombra que pasó por tu patio. Ya saben dónde están las garrafas, dónde guardás el auto. A mí me robaron tres baterías, te subís al auto a la mañana, no arranca, levanto el capot y me falta la batería”.
Jóvenes conocidos
Fernández sostuvo que los autores “están identificados. Son 7 u 8 personajes de acá del barrio que están totalmente identificados, tienen ya varias causas, pero como pueden entrar y salir...”.
Le sumó que son mayores de edad, jóvenes entre 20 y 25 años, “sabemos todos quiénes son y nos hemos aburrido de hacer denuncias”.
Afirmó que están atemorizados “porque ya la gente está muy caliente. Y lo estamos viendo: mi hijo agarró a uno de ellos adentro de la propiedad, y no sabía ni dónde estaba, por las drogas o el alcohol. No se sabe cómo pueden reaccionar”.
Con armas
Fernández también confirmó que muchos de los vecinos “ya están armados. Si no lo frenan acá, en cualquier momento esto va a pasar a mayores. Creo que estamos en el momento justo de que las autoridades vean que esto ya es un problemón, porque nos tienen acobardados”.
Los últimos hechos, el del Jardín San Francisco de Asís, la carnicería El Padrino y dos robos a la carpintería de Palahi, dispararon los reclamos de la barriada, además de saqueos a viviendas, de garrafas y objetos de los autos. En definitiva, “todo lo que puedan hacer platita rápido y fácil. Las garrafas se sabe dónde las venden”.
Fernández confió en los avances que pueda lograr el nuevo comisario “pero en la policía, como en todo, hay gente buena y gente mala; hay acobardamiento también, porque hacen lo que pueden muchas veces. Los meten adentro, están sujetos a lo que dice la ley, los tienen que soltar y bueno, es así”.
Por último, se mostró optimista en cuanto a que la situación mejore y anunció que “vamos a seguir con esto porque creo que vale la pena. Todavía casos trágicos no hemos tenido”.

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