En una “charla informal” con un grupo de alumnos, el intendente Jorge Ferraresi les prometió que atendería su reclamo si dejaban al instituto en su funcionamiento habitual. Sin embargo, se negó a dejar constancia de esa propuesta por escrito, por lo que los estudiantes y docentes no accedieron. Piden que no se reduzcan las horas de cursada ni se modifique la modalidad de “escuela-taller”.
Unas nueve cartas de solicitud de audiencia aseguran que antecedieron a la movilización hasta el acto de inauguración de la universidad del distrito (UDAV) donde fueron agredidos física y verbalmente por personas cercanos al intendente Jorge Ferraresi. Después marcharon al Palacio Municipal, pero ninguna puerta se abrió para recibirlos. Cuando el mandatario abandonó el edificio, un grupo de estudiantes “tuvo una charla informal” con el referente en la que les comentó que existían “posibilidades de trabajar juntos pero si se levantaba la toma”, aseguró Diana Parrao, miembra de la asamblea de alumnos. Sin embargo, cuando le pidieron que expresaran ese compromiso por escrito para finalizar su medida de fuerza les respondieron que “así no hacen las cosas”.
“Queremos dialogar, pero no si no se dan las mismas condiciones. ¿Quiénes nos aseguran que esta vez sí nos va a recibir? No tomamos la escuela porque se nos dio la gana, sino porque no hubo respuestas en las instancias previas y nos enteramos del cierre de las clases de manera abrupta”, planteó la cineasta, en diálogo con LA TERCERA. La carrera de Realización tiene una orientación en ficción y documental que se completa con cuatro años de cursada en los que la práctica cumple un rol central. Está pensada para ofrecer, desde hace 40 años, herramientas “integrales” para la labor, es decir que al egresar se está capacitado para “trabajar en todas las áreas”. Esa mirada, que no deja en segundo plano a lo artístico, se pondría en peligro si el título oficial se transforma en una tecnicatura en cine, televisión y video, lo que agregaría conceptos operativos, sobre todo destinados a formar a trabajadores de la pantalla chica, en detrimento del resto del arco creativo y laboral. Además, se reduciría la extensión de la formación e incrementarían las materias teóricas.
Los alumnos y docentes explican ese cambio de paradigmas con la demanda que generaría un incremento de canales televisivos y de la programación digital que deriva de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Además, el lanzamiento de una licenciatura en la UDAV sobre ciencias de la imagen y el sonido coincidió con la supuesta decisión de la comuna de disolver al IDAC como entidad autónoma y convertirla en un brazo de la currícula académica, ya que el coordinador de la carrera, Raúl Tosso, es también rector del Instituto.
“Lo ideal sería que se mantenga abierta (la posibilidad de recibirse en Realización) y la modalidad de enseñanza como escuela-taller. Creemos que los contenidos se pueden mejorar pero sin dejar de tener una orientación artística integral como se da en pocos lados en América Latina”, defendió Parrao. En paralelo, precisan la mejora de la sede, en Italia 36, porque “se cae a pedazos”.
Para acercarse a los vecinos y sostener la lucha, todo el mes y el próximo realizarán talleres y proyecciones abiertos al público. Si no hay buenas noticias, luego decidirán en asamblea qué postura tomar respecto de los exámenes de ingreso y finales que ya se aproximarían. No piensan abandonar su postura porque es, en definitiva, “a favor de la educación pública”.

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