En el día de la Inmaculada Concepción de María, el arzobispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino dio una misa, este jueves en la Gruta Nuestra Señora de Lourdes y en la que además, más de 400 chicos tomaron la segunda Comunión.
Monseñor Antonio Marino expresó que “Dios preservó a la Virgen María de toda mancha del pecado original y la enriqueciste con la plenitud de tu gracia, preparándola para que fuera la madre de tu hijo, la imagen de la iglesia, la esposa de Cristo”.
Al mismo tiempo, sostuvo que “purísima debía ser la Virgen que nos diera a su hijo, el cordero inocente que quita el pecado del mundo”.
Marino exhortó a sus fieles a que “vivamos siempre libre de pecado y protegido de toda perturbación mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro salvador Jesucristo”.
“La Virgen siempre nos va a guiar por el camino de Dios y nos cubra con su manto largo de nuestra vida”, añadió.

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