El candidato de UPC se mostró como la continuidad del actual Gobierno provincial, al que calificó de “fantástico”. En la Bolsa, dio un discurso moderado, focalizado en la gestión y lo provincial, y casi sin aludir a sus contrincantes.
De la Sota, que en varias oportunidades recordó su filiación «peronista”, habló de “Juan y yo” y de “Schiaretti y yo”, en términos de equipo de gobierno. “Schiaretti y yo supimos a dónde tiene que ir la gestión”, dijo. “Schiaretti y yo no competimos, dejamos de lado nuestras vanidades y nos apoyamos”, recalcó el candidato, ahuyentando rumores de distanciamiento entre ambos.
De la Sota reiteró sus propuestas con un discurso medido, donde casi no mencionó a sus contrincantes electorales, focalizado en la cuestión provincial y con escasas referencias al gobierno nacional. Sólo aludió a su contrincante Luis Juez para volver a ponderar a Schiaretti, de quien dijo «no se victimizó, sino que se puso a trabajar, como buen peronista», cuando en 2007 fue acusado de fraude electoral por el ex intendente.
Vestido de sport, luego de una actividad de campaña en la planta automotriz Renault, Schiaretti volvió a ponderar a su ex vicegobernador al asegurar que cuenta con el “65 por ciento de imagen positiva” entre la población, y enumerar sus obras de gobierno. “Nada hubiera sido posible de asumir alguien que se hubiera dedicado sólo a criticarme a mí”, lanzó, en otra de las pocas referencias a Juez.
Encuestas
Aunque el propio Schiaretti fue quien primero habló de encuestas favorables al oficialismo en las elecciones del 7 de agosto, el comando de campaña de De la Sota prefiere no mencionar sondeos, como parte de su estrategia electoral. Ayer, al ser consultado el ex mandatario sobre si maneja encuestas, aseguró con una sonrisa que hay “muchas”, pero no las comentó.
Con respecto a la afirmación de Caserio, que participa en el comando electoral de UPC, sobre que las elecciones de agosto serán «reñidas», sostuvo que “todas las elecciones son reñidas”, en lo que también implica un cambio de táctica respecto a las elecciones de 2007, cuando el PJ prometió una abultada diferencia con Juez, que a la postre en la urnas no fue tal.




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