Anmat exige un farmacéutico. Aquí ponen a un ingeniero

La disposición dictada por Anmat en el año 2002 sigue tan vigente como el primer día y no ha sufrido ningún cambio ni modificación, informó Mónica Bocchi, perteneciente al área de Prensa de dicha entidad.
Por lo tanto, la fabricación o generación de oxígeno medicinal requiere de la intervención de un Director Técnico Farmacéutico, responsable del proceso de generación de oxígeno y estipula que previa instalación de la planta generadora, se debería realizar un estudio ambiental que determine su viabilidad.

Dicha resolución explicita que "se ha verificado la instalación en centros de salud públicos y privados de equipos generadores de oxígeno medicinal, a través de la separación del oxígeno de los demás componentes del aire por adsorción (PSA en inglés, pressure swing adsorption)". La planta generadora de Santa Rosa funciona bajo este sistema. El documento indica que "esta tecnología requiere una reglamentación específica que establezca los requisitos técnicos necesarios a fines de preservar la calidad del oxígeno (...) para el abastecimiento de los centros de salud en que son utilizadas". A través de la misma, se invita a los gobiernos provinciales a adherirse al régimen establecido en la misma disposición.

Exigencias generales.

El primer punto de la mencionada regulación estipula los requerimientos puntuales de las plantas generadoras, que deberán contar con "un Director Técnico Farmacéutico responsable, que deberá conocer los procesos de generación y fraccionamiento (...) además de personal necesario con formación técnica adecuada".

En cuanto a las exigencias de la planta, señala que "previo a su instalación, se deberá obligatoriamente realizar y documentar un estudio ambiental para determinar la viabilidad de la instalación; el local será de uso exclusivo, construido de materiales que cumplan con las normas exigidas por la autoridad competente, previéndose sistemas de recolección de líquidos de drenados". En el apartado 2.4 se expresa que "la generación del gas oxígeno medicinal (...) se realizará bajo monitoreo continuo del nivel de calidad (purezas e impurezas) durante el proceso". A partir de ese punto, se mencionan las características con las que debe contar el "laboratorio de control de calidad".

En otro apartado, que reza "almacenamiento y liberación", se indica que "después del llenado, todos los cilindros permanecerán en cuarentena hasta que el Director Técnico proceda a su liberación, previo control de calidad. Los mismos serán almacenados en áreas protegidas y no deben ser sometidos a temperaturas extremas".

Respecto a la "garantía de calidad", se especifica que "la producción de oxígeno medicinal por PSA deberá contar con un sistema de garantía de calidad" y dentro del control de calidad del producto terminado, se hace referencia al análisis de "al menos un cilindro por cada ciclo ininterrumpido (...) con el fin de identificar el gas y determinar su pureza y tenor de impurezas". Como primer requisito de este control de calidad, el documento expresa que el nivel óptimo de oxígeno debe corresponder al "98 por ciento V/V como mínimo".

Respuesta.

Respecto al último punto, la información publicada en las últimas jornadas darían a entender que este último control de calidad sería el que realizaban las dos técnicas, licenciadas en química, (a través del convenio firmado durante la gestión del ex gobernador Carlos Verna con la UNLPam) y que dejaron de prestar por falta de respuestas desde el gobierno provincial.

Hasta el momento, la única respuesta obtenida sobre esta cuestión fue un comunicado emitido ayer, en el Boletín de Prensa del gobierno provincial, que informaba que "Néstor Malvicino, responsable de las plantas productoras de oxígeno del Ministerio de Salud, garantizó la pureza del oxígeno que en ellas se produce". Dicha explicación sumaba la declaración que "el porcentaje de pureza es mayor al 95 por ciento"; pero nunca se confirmó qué porcentaje real que indican la medición exacta del nivel de pureza.

Es de público conocimiento que desde que la UNLPam dejó de realizar los controles con el elemento que les permitiría desarrollarlo -un cromatógrafo que compró el gobierno provincial para la correcta medición del oxígeno producido- era lo que permitía el control bajo los estándares señalados por Anmat.

Todo apunta a que los únicos controles que se realizan provienen desde los graficadores de la planta, no válidos más que para el control de la operación. Durante la jornada de ayer, fue imposible contactar desde este medio con el responsable de las plantas, Néstor Malvicino.

Antecedentes.

El pasado lunes en este diario, se dispararon las alarmas por la falta de control de calidad que venía realizando la UNLPam a través de la facultad de Ciencias Exactas, del oxígeno medicinal que genera la planta ubicada en el Hospital Lucio Molas, pero además se suman las plantas de General Pico y General Acha.

El martes se conocieron los motivos por los que la UNLPam, a través de la persona que intermedió entre universidad y gobierno -José Camiña- dejaron de realizar los controles establecidos inicialmente. Camiña aseguró que la rotura del cromatógrafo que permitía realizar los análisis de las muestras y la falta de respuesta por la contratación de las dos técnicas formadas específicamente para esta tarea; fueron los inconvenientes que generaron una ruptura del convenio y llevaron a la no realización de controles mensuales; en ninguna de las tres plantas generadoras de oxígeno de la provincia.

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