Si bien existe legislación que determina responsabilidades y penas para sus propietarios, no alcanza para evitar tragedias de consecuencias imprevisibles. Analiza el cuadro de situación el titular del distrito local de Vialidad Nacional.
De la imprudencia al accidente hay un corto trecho: choques frontales o en cadena, mordidas de banquina, vuelcos, gente cruzando la ruta y los animales sueltos, aparecen como principales causas de los accidentes viales.
¿Cómo actuar cuando hay animales sueltos en las rutas? ¿Qué responsabilidad tienen los dueños de estos animales? Son preguntas claves que a diario, cuando hay que lamentar víctimas fatales, solemos hacernos sin encontrar respuestas concretas que ayuden a encontrar una solución.
Sin duda alguna, la presencia de animales yeguarizos y vacunos en distintas rutas santiagueñas son un problema que se repite en forma diaria.
Las estadísticas señalan que en las rutas nacionales 34 y 9; como así también en las provinciales 64, 92 y 21, son claras muestras de esta preocupante realidad.
Los lugares donde la presencia de animales es masiva son: Ruta Nacional 34, desde Garza a Pinto; Ruta Nacional 9, desde Loreto a Ojo de Agua; Ruta 157, desde Loreto a Frías; Ruta 64, zona del barrio Autonomía; Ruta 92, zona Añatuya-Colonia Dora; Ruta 21, Añatuya - Bandera.
Causas
De acuerdo a datos relevados, los accidentes se producen en un 50% por falla humana (se duerme el conductor o esta alcoholizado), un 40% por animales sueltos, mientras que apenas un 10% por inclemencias del tiempo (lloviznas, niebla).
El principal responsable en los accidentes fatales en donde están involucrados los animales es el propietario. Por eso, cuando se produce un accidente y el animal muere, lo primero que se busca son las marcas y señales en el animal para poder luego identificar a quien lo dejó libre, sin hacerse responsable
En el segundo orden de la responsabilidad aparece la Policía, que debería ajustar los controles en las rutas.
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