El fiscal que entiende en la causa por el crimen de Sandra Colo dijo que no emitirá juicios de valor sobre la marcha y que “se está trabajando como corresponde”. Cómo marcha la investigación.
De esta manera, el funcionario del Ministerio Público Fiscal defendió la tarea realizada por su equipo, que, según dijo, sigue buscando pruebas y “armando cuadros” sobre lo sucedido el trágico 16 de agosto pasado, en el pelotero “Abracadabra”, del barrio Pueblo Nuevo.
“Las causas de homicidio, como todos los casos, son un proceso dinámico, y permanentemente se van haciendo cuadros, siguiendo pistas…”, dijo y agregó: “Todo se va resolviendo como corresponde”.
Con respecto al hecho puntual de la manifestación, Quidiello prefirió no abrir juicios de valor, aunque expresó: “Yo soy un funcionario público y me manejo con mi actividad. Mi trabajo está en mi expediente. Después, que cada uno se haga responsable de sus actos”.
“La evaluación las sacará la sociedad, respecto de una persona que nació en esta ciudad y que trabajó toda una vida en esto”, sostuvo.
La marcha
Unas cien personas se concentraron el sábado en la Fuente del Milenio de nuestra ciudad, para reclamar “justicia” por el brutal crimen de Sandra Colo.
Desde ese lugar, en medio de un profundo dolor, los vecinos marcharon primero al edificio de la Dirección de Investigación (DDI) de la Policía, y luego, a la casa del fiscal Quidiello, en cuyo frente dejaron una foto de la víctima.
Tras permanecer allí unos minutos y sin obtener respuesta alguna del funcionario, los vecinos se desconcentraron pacíficamente, con las cacerolas en mano y entonando una única estrofa, repetida una y mil veces: “Queremos justicia, queremos justicia”.
En su paso por Roque Sáenz Peña, los vecinos autoconvocados recibieron la adhesión de algunos transeúntes, que los acompañaron.
El estado de la causa
A 32 días del brutal asesinato de Sandra, la investigación que lleva a cabo Quidiello no parece haber arribado aún a novedades significativas. De hecho, fuentes con acceso a la causa revelaron a este diario que “se siguen esperando resultados de pericias”, pero el problema es que la escena del crimen “fue muy contaminada”, lo que dificulta la tarea de los forenses.
En rigor, las fuentes hacen referencia a que Juan Colo, al encontrarse con el cuerpo estrangulado de su hija, el jueves 16 de agosto, en el pelotero de la calle Alem 388, intentó desatarla e incluso le habría hecho respiración boca a boca.
“En el celular no hay nada, las pericias que se hicieron hasta el momento son endebles, sólo hay declaraciones testimoniales”, reveló una alta fuente cercana a la pesquisa. “Es más, cuando al fiscal se le preguntó si a Correa lo tenía adentro (en el penal de Sierra Chica) al momento del homicidio, dijo que sí, pero no lo tiene certificado”, agregó la fuente.
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