Hasta el cierre de esta nota, Isauro Molina lograba un amplio triunfo, mientras que en el FCyS, se estaría imponiendo Gustavo Jalile aunque con Gigantino muy cerca.
La lectura cualitativa nos indica claramente que el pueblo andalgalense no quiere saber nada con los radicales que lo condenaron al ostracismo durante estos últimos 20 años. En ese sentido, insistimos, el gobierno popular de Lucía Corpacci tiene la inmensa e histórica responsabilidad de reivindicar a este pueblo luego de tanto vejámen social y humano.
Hasta el cierre de esta nota, Isauro Molina lograba un amplio triunfo, mientras que en el FCyS, se estaría imponiendo Gustavo Jalile aunque con Gigantino muy cerca. Marcolli y Furque fueron los grandes olvidados en esta contienda. El primero por las múltiples fallas en el sector salud y el segundo, porque literalmente es conocido solamente por un minúsculo grupo, lo que quedó demostrado en el comportamiento electoral.
No sorprendió sin embargo la pobre performance de MST-Proyecto Sur que aglutina al sector antiminero y que se arrogaba el triunfo de Alejandro Páez y autogestaba una expectativa diferente a lo que finalmente dijeron las urnas. La realidad de hoy indica que éste ganó la municipalidad por la confluencia de múltiples factores coyunturales y no por el sello que lo consagró.
En Andalgalá, la convocatoria nacional convocó al 80% del padrón electoral, lo que también habla de la adhesión al proyecto del Frente para la Victoria.




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